Apostar por una movilidad sostenible

El cambio climático es el mayor y principal problema ambiental al que nos enfrentamos actualmente. El transporte es el sector que más ha incrementado sus emisiones de CO2, el principal gas invernadero, con un 70,5% desde 1990 hasta 2005 en el Estado español, lo que supone multiplicar por 3,7 nuestro compromiso de Kioto. El transporte por carretera representaba en 2005 el 25,5% de las emisiones de CO2 en España. De todas estas emisiones, la mitad se producen en los desplazamientos urbanos, por lo que es claro que contribuir a la reducción del cambio climático pasa, inexorablemente, por cambiar nuestra movilidad urbana.

Por ello desde la ciudadanía debemos dar una respuesta responsable a esta problemática tomando medidas y acciones que podemos llevar a cabo en nuestra vida cotidiana como ir al trabajo en transporte público, bicicleta o a pie, intentando utilizar lo menos posible cualquier medio de transporte que contamine.

Indudablemente estas medidas tendrán una repercusión en nuestra calidad de vida, reduciendo la contaminación atmosférica respiraremos un aire mucho más saludable, y evitaremos el ruido que provoca todo el tráfico rodado, que en ocasiones hace muy intranquila nuestra ciudad.

Desde la Administraciones Públicas también deberían llevarse a cabo políticas muchos más responsables con nuestro medio ambiente como invertir en la mejora del transporte público, fomentando su uso entre la ciudadanía, llevar a cabo planes que beneficien y den seguridad a los peatones, apostar decididamente por el uso de la bicicleta como medio de transporte alternativo y sostenible, etc.

También queremos reivindicar que desde el Ayuntamiento de Córdoba se elabore y ponga en marcha un Plan de Movilidad sostenible que recoja todas estas medidas fomentando el uso de medios de transportes alternativos y no contaminantes.

Igualmente es fundamental un replanteamiento del crecimiento urbanístico y su localización especial. Las expectativas de crecimiento urbanístico previsto para la ciudad de Córdoba están sobredimensionadas, pero lo más grave es la localización espacial de una parte significativa de esos planes urbanísticos, coincidiendo con espacios de alto valor ecológico, y aislados y distantes, del núcleo principal de población, como el caso de las 1.700 viviendas previstas para la pedanía de Cerro Muriano. Esta circunstancia implicaría una mayor necesidad de movilidad de numerosos ciudadanos que acabarán optando por el vehículo particular.

Además, la necesidad de movilidad se verá extraordinariamente reforzada, ni nadie lo remedia, con la materialización de las directrices de ordenación del territorio que se han trazado en el proyecto de Área Metropolitana para Córdoba y las localidades más próximas, tanto de la Sierra como de la Vega. La mayoría de las corporaciones municipales de los pueblos incluidos en el citado plan, se han lanzado a recalificar terrenos y a firmar convenios con grupos inmobiliarios para urbanizar y así poder captar a los miles de cordobeses que estarían dispuestos a desplazarse a diario a decenas de kilómetros, con tal de poder disfrutar de un chalecito con jardín, a un precio razonable. Ese es el caso de Almodóvar del Río y de Posadas.

La sociedad civil junto a sus Administraciones públicas tiene una histórica e ineludible responsabilidad con este planeta y con las generaciones futuras que depende de éste para sobrevivir. Todas/os debemos de trabajar para invertir una situación que nos conduce a la incertidumbre y a un mundo cada día más inhabitable.