Nueva parada forzosa de la central nuclear de Garoña

La nueva parada forzosa de la central nuclear de Garoña, la segunda en menos de dos semanas, es una demostración palpable de su funcionamiento peligroso, del agotamiento de su vida útil y de la necesidad de su cierre inmediato.

Esta vez es debido, al parecer, a un fallo eléctrico en el generador principal, que ha provocado la parada no programada de la central. Este nuevo fallo técnico, se suma a los continuos errores humanos en su operación y a los graves problemas de agrietamiento por corrosión que afectan a diversos componentes de la vasija del reactor y del resto del circuito primario.

Para Ecologistas en Acción, Greenpeace y la Asociación de Vecinos Afectados por la Central Atómica (AVACA) se reitera que, debido al peligroso funcionamiento y al evidente agotamiento de la vida útil de Garoña, es un error esperar hasta 2009 para proceder a su cierre definitivo, como ha decidido hacer el Gobierno. Es necesario cerrar esta central nuclear de forma inmediata.

Los hechos demuestran continuamente que la seguridad de Garoña está seriamente degradada, tanto por problemas técnicos como por los fallos derivados de la deficiente cultura de seguridad del operador (Nuclenor). Su funcionamiento entraña un riesgo inaceptable para la seguridad pública y el medio ambiente. Además, su aportación eléctrica es prescindible (menos de 1,5% del total nacional en 2005) y está más que compensada por la producción del régimen especial (renovables y cogeneración).

Para estos colectivos, "dada la inseguridad de su funcionamiento, demostrada día a día, es absurdo correr el riesgo por más tiempo de que Garoña sufra un grave accidente nuclear, y aún más teniendo en cuenta que su aportación eléctrica es perfectamente prescindible, tanto por su irrelevancia como por el gran excedente de potencia eléctrica instalada en el Estado español“.