El puente de la Serna generará mas problemas

Los nuevos puentes previstos como el de la Serna o el de la C/ Vergara (propuesto en el nuevo Plan General de Salamanca, asociado al desmantelamiento del polígono industrial El Tormes -Avda. Aldehuela- y pelotazo reclasificatorio en MIRAT) vienen a demostrar que en las administraciones salmantinas gobernadas por el PP se pone el carro delante de los bueyes, porque primero es el negocio de los amiguetes promotores inmobiliarios y la rentabilidad electoral de las obras públicas y luego está la planificación y las necesidades reales de la población. No hay que negarse a nuevos puentes pero siempre que la inversión esté justificada, que se establezcan prioridades y se analicen los efectos y se seleccionen las mejores localizaciones en función de los anterior.

No olvidemos que el grueso de la "inversión" en el Puente de La Serna la aporta la Diputación Provincial de Salamanca (otra parte la Junta) a través de una Sociedad creada con estos fines y para permitir el endeudamiento y eludir el control. Se trata de un desvío de fondos públicos de las prioridades que debería tener la Diputación en esta provincia, puesto que se va a dedicar a subvencionar a los dos municipios MAS POBLADOS Y MAS RICOS de Salamanca, por puro electoralismo y afán de favorecer negocios urbanísticos (que quizá algo dejarán entre las uñas de los gestores).

Ecologistas en Acción quiere denunciar la manipulación de la situación del tráfico por algunos oportunistas que señalan que el caos existente sería mayor en caso de no existir el puente de San José y que hay que hacer nuevos puentes para que el tráfico ¿se reparta?. Es una falacia interesada: las nuevas vías no sirven para repartir un tráfico dado sino que estimulan el uso del coche al transmitir la falsa idea de que será más fluido. Por ejemplo, según los datos de tráfico del Ayuntamiento se confirma lo que los ecologistas hemos venido denunciando, que el puente de San José, cuatro años después de inaugurarse, ha atraído cerca de 20.000 coches más de los que cruzaban el río antes de su apertura. El colapso en el Paseo de Canalejas demuestra que los problemas no se han resuelto, más bien al contrario. El aumento de residentes en los municipios de la comarca funcional de Salamanca, como consecuencia de la carestía de la vivienda en la capital y la apertura de nuevos centros comerciales a los que se accede en coche, junto con la deficiente oferta de transporte público, explican el incremento de tráfico con sus problemas añadidos de congestión, contaminación, peligrosidad...

Para justificar el puente de la Serna se nos habla de la conexión de los polígonos industriales del Sur y del Norte, lo cual supone que el tráfico que se prevé introducir a través de la zona residencial de Prosperidad y El Rollo (la llamada segunda ronda) será tráfico pesado y semipesado. Sin embargo no será esa su mayor utilidad, en la práctica se convertirá en un nuevo atajo para llegar al centro o a la zona norte del casco (entorno de Avda. de Mirat que es adonde mayoritariamente va el tráfico según los estudios del Plan de Movilidad) atravesando zonas residenciales. Este puente y el de la C/ Vergara son instrumentos para revalorizar una zona industrial y de huertas que a partir de su construcción va a experimentar tensiones especulativas mayores de las que ya hay.

También se dice que el Puente de La Serna servirá para descongestionar el de San José sin decirle a los ciudadanos que según las previsiones sólo se trasladan los problemas de sitio y se huye hacia adelante, puesto que si no se hace nada para reducir el número de usuarios del coche, se prevé que seguirán creciendo y en el 2010, según la Memoria de Tráfico del proyecto, el Puente de San José estará saturado de nuevo. Un puente para diez años, financiado con dinero público desviado de otras prioridades, para ayudar a vender chalés y apoyar aventuras comerciales ¿y después?...

Ecologistas en Acción cree que las prioridades son reducir la necesidad de desplazarse con políticas de vivienda asequible y planificación de la cercanía, descentralización de servicios, mejorar el transporte público (creando una mancomunidad comarcal) y pacificar el tráfico. Estas iniciativas, que son las recomendadas por la TOTALIDAD de los documentos oficiales sobre planificación del territorio y la movilidad tanto a nivel regional, como estatal y europeo, y que se ponen en práctica en las ciudades más avanzadas, son las que realmente pueden contribuir al progreso de Salamanca.

Cuando se habla de mejorar la comunicación sólo se piensa en los coches y no en los peatones ni en los usuarios del transporte público (que en Salamanca capital sumados son la mayoría de la población) lo cual es un síntoma de quién y para qué planifica la ciudad.

INSUFICIENCIAS

Ecologistas en Acción presentó alegaciones al Proyecto y Estudio de Impacto Ambiental del Puente de La Serna ante la Diputación Provincial, institución promotora de esta nueva infraestructura. Ecologistas en Acción sugería que el estudio del nuevo enlace y el cierre de la Segunda Ronda se integrasen dentro de la Revisión del Plan General de Ordenación Urbana de Salamanca, municipio al que más afecta, y de las Directrices de Ordenación de ámbito Subregional del Area Urbana de Salamanca, entendiendo que estas últimas serán las que marquen los criterios de ordenación de toda la Comarca a los que se supone que se someterán las normas urbanísticas de los municipios afectados. Por ello, cuando menos se debería haber pedido un informe al equipo redactor de las normas subregionales valorando la utilidad e incidencia de la ubicación propuesta para el nuevo puente y buscando alternativas en caso de que sea necesario.

Ecologistas en Acción también propuso, sin éxito, que se solicitase un informe de la incidencia de esta infraestructura en el tráfico de Salamanca al equipo redactor del Plan de Movilidad de la ciudad. Se deberían haber valorado las repercusiones que este Puente tendría en los programas del Plan que entre sus objetivos declarados incluyen la reducción del uso del vehículo privado.