Rechazo ciudadano a las corridas de toros

La conciencia medioambiental crece en España a la vez que crece también el rechazo hacia aquellas prácticas que, como las corridas de toros, conllevan malos tratos a los animales. Así se desprende de los resultados del “Estudio sobre conciencia y conducta medioambiental en España” que ha presentado la Fundación BBVA el pasado mes de julio.
En el estudio citado, a la pregunta ¿Hasta qué punto le parece aceptable el uso de animales para.....?, la puntuación obtenida para las corridas de toros es de 2.7, correspondiendo el 0 a la respuesta “me parece completamente inaceptable” y el 10 a la respuesta “me parece completamente aceptable”.

En un abanico similar de rechazo se sitúan las respuestas a la misma pregunta efectuadas en relación con peleas de gallos ( puntuación media de 1.1 ), el uso de animales en el circo ( 3.6 ) y la caza ( 3.6 ).

Ecologistas en Acción entiende que este estudio, elaborado por un organismo independiente como es la Unidad de Estudios de Opinión Pública de la Fundación BBVA para una muestra de 4.000 entrevistados en todo el Estado español, demuestra la oposición mayoritaria de la ciudadanía a la celebración de estos espectáculos.

En consecuencia y en coherencia con esta actitud de rechazo mayoritario a estos festejos, Ecologistas en Acción reclama a las administraciones que renuncien a continuar apoyando con recursos públicos este tipo de celebraciones.
Entendemos el peso del sector ganadero en la economía regional pero no creemos que esto justifique esta expresión de malos tratos a los animales. Tanto el sector ganadero como las administraciones deberían aplicarse en la elaboración de un plan director que permita la reconversión del sector de forma paulatina hasta su total desaparición.
En el plano cultural, reconocemos la significación de las corridas de toros en las tradiciones populares, pero entendemos que en los procesos civilizadores viejas tradiciones deben ser sustituidas por otras nuevas acordes a las nuevas sensibilidades, como está ocurriendo en este caso. Es obvio que una nueva sensibilidad, más respetuosa con la naturaleza en general y con los seres vivos en particular, está despuntando, por lo que reclamamos tanto a las administraciones como al conjunto de la ciudadanía que adopten una posición activa de promoción de esos nuevos valores de respeto y protección a la vida animal.