Alegaciones contra la aprobación inicial del PGOU

Son más de 90 puntos englobados en 28 grupos de alegaciones, gran parte de ellas centradas en vulneraciones de la legalidad vigente, y casi todo el resto en las mismas cuestiones críticas que en el Avance del 2005, pues lejos de corregirlas las agrava, ya que apuesta aún más por la ocupación compulsiva del territorio y el despojo de los recursos naturales, con 13 nuevos asentamientos urbanos, 9 campos de golf, aumentando aún mucho más el suelo industrial, conurbando 15 Km. de la Vega, y Bobadilla con Santa Ana, o ampliando mas el suelo residencial turístico.

Este PGOU desobedece incontables artículos de no pocas leyes y preceptos, como la Ley 9/2006, la Ley de Suelo Andaluz, el P.O.T.A., la Estrategia Andaluza ante el Cambio Climático, la Agenda 21 Andalucía, o el Plan de Medio Ambiente de Andalucía. Por ejemplo, en cuanto a la nueva Ley 9/2006 de 28 abril vulnera su artículo 7, ya que carece de un Informe de Sostenibilidad Ambiental, algo de obligado cumplimiento para este tipo de planes, y que difiere en gran medida con el Estudio de Impacto Ambiental (E.I.A.), principalmente en la contemplación de “alternativas razonables, técnica y ambientalmente viables, incluida entre otras la alternativa cero, (...) se entenderá por alternativa cero la no realización de dicho plan o programa”. Por lo que hasta que no se haya cumplido este trámite (eso, sin contar los restantes), mucho más exigente que el (E.I.A.), este Plan se encuentra fuera de la legalidad.

También viola la Ley del Suelo Andaluz al haber sufrido una alteración sustancial de uno de los puntos fuertes y más controvertidos como es, la modificación, posterior a la Aprobación Inicial del 11 de julio, del trazado de la línea de alta velocidad propuesto en aquel entonces, lo que a su vez afectaría también a los sectores norte de extensión residencial que se prolongaban hasta el mismo. Esto hace que se haya alegado a un documento incompleto, lo cual carece de sentido. Por lo que se debería proceder a un nuevo periodo de tramitación, tal como dicta la LOUA en su artículo 32.1.3ª.

Para este PGOU, el POTA Plan de Ordenación del Territorio Andaluz no existe, por ejemplo en su título III sobre el modelo de ciudad que hay que perseguir dice que debe ser: “un modelo de ciudad compacta, (...) y económicamente diversificada, evitando procesos de expansión indiscriminada y de consumo innecesario de recursos naturales y de suelo. (...)El desarrollo urbano debe sustentarse en un modelo basado en la creación de ciudad que genere proximidad (...)”, todo lo contrario a lo que este PGOU prevé, que pretende un modelo de ciudad extensivo, construir nuevos núcleos urbanos, agotar agua y ocupar territorio indiscriminadamente y apostando mayoritariamente por la actividad inmobiliaria.

Se castiga severamente a la Vega de Antequera (y con ello a la ciudad) reduciéndole a una tercera parte sus terrenos protegidos de Especial Protección Paisaje Agrario Singular y a una amplia zona al oeste de Bobadilla Estación se le quita por completo la Protección Especial Interés Forestal convirtiéndola en Rural Turístico, y todo esto se ha querido compensar ampliando algunas zonas de protección de las áreas de Sierra, algo por cierto merecido y necesario, pero seguro no se hubiera producido de no ser por lo primero, sonando más a trueque que a otra cosa.

Como si no se tuviera bastante con lo propuesto en el Avance del año pasado, en esta Aprobación Inicial lejos de buscar la mesura se siguen aumentando las cifras de suelo urbanizable, tanto industrial como residencial, hasta números que rozan la burla. El suelo industrial se ha aumentado hasta cerca de 20.000.000. m² (unos 2.100 campos de fútbol). En cuanto al residencial, se proponen unas 45.000 nuevas viviendas, para un municipio que en el 2001 contaba con 15.933 viviendas de las que un 20% estaban desocupadas (según el propio PGOU), y para una población que según también el propio documento para el año 2013 rondará los 45.500 habitantes. Se llega hasta el punto de modificar la normativa para dar cabida a algunos proyectos, como el del Pantano de Guadalhorce. Las constructoras tienen presionados a los ayuntamientos para que les pongan a su disposición más y más suelo para construir, y estos intentan engañar a sus poblaciones diciéndoles que a más suelo, bajará el precio de la vivienda. Pero la realidad es otra, ya que mientras más se construye hay más especulación y los precios son más altos, como muestra el hecho de que Málaga es donde más cara está la vivienda en Andalucía, y es donde más se construye y más viviendas hay disponibles.

Para maquillar la creación de nuevos núcleos urbanos aislados se procede a unirlos con otros ya existentes, ¿cómo?, pues creando más terrenos urbanizables, por ejemplo, se han unido, los terrenos propuestos para la macrociudad aeroportuaria del grupo Vera con la pedanía de Los Llanos, conurbando desde el cruce con la carretera de Alameda hasta el cruce de Campillos -unos 15 km.- sumando todo ello 15.744.200 m²; se une la Colonia de Santa Ana con Bobadilla Estación mediante 2.103.600 m² de suelo residencial turístico (viviendas con campo de golf); también se une con las urbanizaciones de Gandía (separada ésta aún del casco urbano 2.5 km.), la otra macrociudad que se quiere situar a las espaldas de Antequera con una extensión semejante a ésta, unos 7.186.000 m² , esta vez del grupo Antequera Golf, y así iluminar los “tristes y oscuros” cielos del Torcal y machacar el acuífero de la Magdalena, con más viviendas y campo de golf incluidos, se ve que este grupo sigue insaciable a pesar de todo lo que están construyendo en Gandía y los 1.739.600 m² más, que también se quieren recalificar en esta zona.; en definitiva, esto es querer a su bolsillo, que diga a una tierra. Se están comiendo Antequera y Andalucía a trozos mientras los habitantes permanecen anestesiados con los hipotéticos puestos de trabajo y la palabra desarrollo.

Existen un número elevado de variables ambientales que se verán afectadas como consecuencia del nuevo planeamiento: 755 impactos de los cuales 683 son negativos, frente a los únicamente 92 positivos. Nada menos que 15 impactos son críticos, centrados sobre el aeropuerto fundamentalmente, por afección sobre el ruido, la fauna y las áreas de recarga del acuífero; y hasta 154 son severos, que se corresponden fundamentalmente sobre la afección al paisaje, cambios de usos de suelos, modificación de los usos traiciónales y alteración de la flora y fauna actual. El nuevo planeamiento supone un cambio de usos de suelos de una superficie tremendamente elevada en comparación con los usos actuales. Todo ello da una idea de la gravedad en las afecciones que podrá llegar a producir, ya que el impacto final estimado para el PGOU es SEVERO. Todo esto lo dice el (E.I.A.) aún siendo menos riguroso que el Informe de Sostenibilidad Ambiental antes mencionado, por lo tanto que no diría este último, seguro que apuntaría hacia la Alternativa Cero.