Los grupos parlamentarios se pliegan ante el sector cinegético más duro

Ecologistas en Acción se ha dirigido a representantes de los grupos parlamentarios del PSOE y del PP, en las cortes regionales para manifestar su disconformidad con el contenido del proyecto que modifica la Ley de Caza de Castilla -La Mancha en lo que se refiere a los vallados cinegéticos y a la práctica de la cetrería.

En lo que se refiere a vallados cinegéticos la modificación, pactada entre ambos grupos y que está a punto de aprobarse, parecía que inicialmente iba a atender las demandas de un creciente y mayoritario sector de colectivos ciudadanos y población rural que rechaza este tipo de instalaciones que dañan el medio natural y limitan de una manera drástica los usos del territorio.

La prohibición de nuevos vallados, solicitada también por numerosos alcaldes de comarcas como las de la Serranía baja de Cuenca, ha sido descartada en el Proyecto de Ley, pese a tenerla establecida otras Comunidades Autónomas, como Aragón o Navarra.

La Consejería de Medio Ambiente recomendó, como mal menor, aumentar a 2.000 hectáreas la superficie mínima a vallar, desde las 500 establecidas en la actual Ley de caza regional. Finalmente, tras las presiones de los sectores más duros de la caza, la modificación consistirá en una timorata ampliación de hasta 1.000 hectáreas, pactada entre los grupos del PSOE y el PP en las Cortes de Castilla-La Mancha.

Los vallados están generando una serie de graves problemas sociales y ambientales en Castilla-La Mancha. Así por ejemplo comarcas como la Serranía Baja conquense o los Montes de Toledo iniciaron hace más de dos años un movimiento de rechazo, ante la proliferación de estas infraestructuras, denunciándolas como un fuerte obstáculo para actividades sostenibles de desarrollo local, como el turismo rural, las de mayor futuro en las comarcas. Más de una decena de alcaldes de la serranía conquense promovieron un manifiesto solicitando a la administración una moratoria urgente de los vallados y una modificación de la normativa que los prohibiera o limitara, denunciando además situaciones de daño ambiental y de abuso, como desvíos y cortes de caminos de uso público u ocupación de terrenos de titularidad pública, como vías pecuarias o cauces fluviales.

Ecologistas en Acción se ha dirigido a representantes de los grupos parlamentarios y al Consejero de Medio Ambiente para manifestar que con pactos como este nuestros representantes políticos no defienden el interés general y se muestran incapaces de poner límites razonables a los intereses de ciertos sectores de la caza que actúan en perjuicio del medio ambiente y del desarrollo rural. A la conocida condescendencia nuestros políticos frente al poder del dinero, demostrado también en otros temas como los inmobiliarios, se suma ahora este nuevo ejemplo de sumisión a los intereses de los especuladores de la caza, relacionados en este caso con una minoría impermeable a la necesidad de una gestión racional y equilibrada de la caza.

Por otra parte, en relación a la próxima autorización de la práctica de la cetrería en Castilla-La Mancha, Ecologistas en Acción considera que no se dan en absoluto las circunstancias para que esta actividad se pueda desarrollar sin afectar a las poblaciones de especies protegidas, tal y como establecía la PNL. Ello es debido a que no hay medios para controlar los expolios de nidos que protagonizan los cetreros y a que no se puede asegurar que las aves rapaces domesticadas escapen y produzcan alteraciones en las poblaciones naturales.