Tala de arbolado maduro en el Hospital Clínico

Ecologistas en Acción denuncia una nueva tala de arbolado maduro esta vez en la trasera del Hospital Clínico por las obras de construcción de una nueva zona de aparcamiento, todo ello en medio de la opacidad y el ocultismo con el que se tramitan estas obras, ya que no están siendo sometidas a información pública, ni al procedimiento de evaluación de impacto ambiental, pese a incidir en zonas seminaturales, impidiendo así la fiscalización y la participación ciudadana. En esta ocasión nueva ocasión el Ayuntamiento de Salamanca es un simple convidado de piedra, ya que se limita a darse por enterado de las intervenciones sin que se lleve a la práctica el Plan Especial de Protección de las Riberas del Río Tormes.

Varios miembros de Ecologistas en Acción estuvieron presentes durante el transcurso de las operaciones de tala, ayer martes, en los jardines del Hospital Universitario, entre éste y el Instituto del Cáncer; y pudieron comprobar cómo, no solo cortaron dos chopos enfermos, lo cual nos parece correcto, sino que tiraron otros en perfecto estado de conservación, al tiempo que informaban haber recibido órdenes de talarlos todos. En este momento se produjo un pequeño altercado entre algunos de los miembros de la organización que se oponían a la tala de un chopo sano y los operarios encargados del trabajo.
Llegados a este punto, se decidió acudir a hablar con el director del Hospital, para que nos explicase los motivos de la tala, y la paralizase, pues no nos constaba que dicha obra hubiese pasado por los trámites administrativos necesarios.
El gerente del hospital nos comentó, contrariamente a lo que estaba ocurriendo en ese momento, que lo que pretendían hacer era cortar los chopos enfermos y realizar una entresaca, con el fin de aprovechar ese espacio como plazas de aparcamiento entre las hileras de árboles, sin cementar nada, sólo colocando un pequeño muro para que el talud no se desprenda, y habilitando un camino para dar acceso a la zona.
No consta que se halla solicitado ningún tipo de permiso ante el Ayuntamiento para emprender la tala y entresaca, como deberían haber hecho, dato que nos corroboró el gerente al ser preguntado acerca de los correspondientes permisos. Ante este hecho el gerente nos comunicó su decisión de paralizar la corta.
Desde Ecologistas en Acción esperamos que esta paralización sea definitiva, y que no se continúe con la tala de chopos; así como también esperamos que el Plan Especial de Riberas se convierta en una realidad. El Convenio firmado por los ecologistas y el Ayuntamiento el 5 de febrero de 1999, que permitió reanudar las obras del Puente de San José, que había paralizado el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, contenía el compromiso de elaborar un Plan de Protección y Regeneración de las Márgenes del Tormes, para así compensar los efectos adversos del nuevo puente. También en el Programa Electoral del Partido Popular de las elecciones municipales de 1999 se incluía este compromiso con la ciudadanía y nuevamente se anunció como uno de los proyectos previstos dentro de la Revisión del Plan General de Ordenación Urbana de Salamanca.

El asunto de la ampliación del aparcamiento en el Clínico se lleva diciendo hace tiempo. La "lógica" es la de siempre, hay muchos coches y mucha gente dispuesta a usarlo y el aparcamiento se queda "pequeño", así que hay que ampliarlo. No importa que el transporte público se quede a cincuenta metros, no interesa informar ni hacer que llegue hasta el Clínico. A nadie se le ocurre que reduciendo la oferta de aparcamiento se disuade del uso del coche. Al revés, lo que se hace es ampliar la oferta que creará su propia demanda y esto lo hace precisamente un colectivo, el sanitario, que tanto nos predica con lo bueno que es el ejercicio y caminar, y se lamenta de lo sedentarios que nos hemos vuelto o de la incidencia del "ambiente" en enfermedades respiratorias y alergias. Y por el camino quedan árboles talados, más contaminación junto a un complejo hospitalario y peligrosidad para los tontos que van andando hasta allí que se encuentran además aceras inverosímiles, escaleras, etc.

La eliminación de los chopos en la remodelación del Parque de Picasso, en contra de lo previsto en el proyecto, viene a confirmar que el arbolado maduro en Salamanca se trata como si fuese mobiliario de quita y pon. En lugar de adaptar las obras públicas para conservar los árboles, estos son las primeras víctimas, lo cual impide que exista arbolado de gran porte en nuestra ciudad. Y, en todo caso, si no quedase otro remedio queda la posibilidad del trasplante en lugar de la tala salvaje y con saña.
Rechazamos el argumento de que no pasa nada por talar algunos árboles puesto que se repondrán en mayor número, porque no es lo mismo un árbol maduro que otro recién plantado, que es posible que no prospere, y si se quiere plantar árboles que se haga pero conservando los ya existentes. Ecologistas en Acción exige que se integre el arbolado maduro en los nuevos proyectos, evitando la tala o el trasplante, adaptando la obra al arbolado y no a la inversa.
Recordemos algunas de las últimas eliminaciones de arbolado: en la construcción de la Glorieta de Castilla y León, en el Campo de San Francisco, en la plaza de La Fuente, en la Gran Vía y en la plaza del Barrio Vidal. Y tampoco olvidemos las talas en propiedades privadas, pese a estar reguladas por una ordenanza municipal que se incumple ante la pasividad de los técnicos municipales. Por ejemplo en la construcción del INSS en el Paseo de Canalejas, en la residencia de los Trinitarios en la Avda. de Filiberto Villalobos, en los terrenos de la Universidad Pontificia en el Campus el de los jardines del Hospital de la Trinidad o la tala de Construcciones Curto en la Avenida de Raimundo de Borgoña junto al Cuartel de Ingenieros de General Arroquia.

El Servicio municipal de Jardines se limita a inventar excusas para justificar las talas y a proponer costosas plantaciones de nuevo arbolado, que no siempre prospera por falta de atención. Los chopos se talan porque según dicen los incompetentes técnicos de jardines del Ayuntamiento son un riesgo potencial para los viandantes y vehículos. Ojalá el Ayuntamiento fuera tan diligente a la hora de prevenir el peligro cierto de atropellos en nuestra ciudad, al ritmo de más de cien peatones por año.