El POTA impedirá la aprobación de la mayoría de los PGOUs actualmente en tramitación

El Pleno del Parlamento de Andalucía del pasado 25 de octubre aprobó el Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía (POTA), plan que configura el modelo territorial de Andalucía.

Ecologistas en Acción presentó en su momento una serie de propuestas que pretendían un cambio drástico y necesario de la actual política urbanística, dominada por una especulación galopante que está provocando gravísimos impactos ambientales, sociales y económicos, hipotecando el futuro de Andalucía. Ecologistas en Acción advirtió que los objetivos del POTA -perseguir un modelo territorial equilibrado y sostenible, preservar los recursos naturales, potenciar los núcleos urbanos tradicionales en contra de la proliferación de urbanizaciones desgajadas de pueblos y ciudades...- podían quedarse en buenas intenciones si no se incorporaba una normativa rigurosa que impidiera que los Ayuntamientos sigan con su política de reclasificaciones abusivas y salvajes, bajo la presión de empresas constructoras e inmobiliarias.

Ecologistas en Acción propuso que se incluyeran normas que establecieran unos límites razonables para los desarrollos del mal llamado “turismo residencial”, como puede ser que el número de segundas residencias no supere el 50% de las primeras residencias, que no se permitan modificaciones de los PGOUs para recalificar suelos residenciales, o que la política urbanística tiene que tener como primer objetivo dotar a las ciudades y pueblos de las necesarias promociones de viviendas protegidas. La Junta no lo aceptó, pero ahora, con la presión de los escándalos urbanísticos, el PSOE ha aceptado incluir una serie de enmiendas de IU que pueden poner cierto límite al desmadre urbanístico que estamos sufriendo.

Entre estas enmiendas que se incorporan al POTA hay que destacar una que limitará los campos de golf y otra que pone límite al crecimiento de suelo y viviendas en los PGOUs. Las enmiendas aprobadas son las siguientes:

Crecimientos urbanísticos desmesurados:

El POTA incluirá como norma y con carácter general límites a los crecimientos urbanísticos desmesurados de los municipios andaluces. No se admitirán los crecimientos que supongan incrementos de suelo urbanizable superiores al 40% del suelo urbano disponible ni los crecimientos que supongan incrementos de población superiores al 30% en ocho años.

Campos de golf:

El Parlamento de Andalucía insta al Consejo de Gobierno a presentar durante el presente período de sesiones un proyecto de ley que regule la instalación de campos de golf en Andalucía, disociándolos del desarrollo urbanístico y estableciendo parámetros limitativos para su tamaño e impacto ambiental y paisajístico.

Estas enmiendas impedirán la aprobación de la práctica totalidad de los PGOUs actualmente en tramitación, pues casi todos ellos proponen crecimientos que, como mínimo, duplican los suelos urbanos existentes, incrementan las viviendas para previsiones de habitantes muy superiores a ese 30% de límite aprobado en el Parlamento, e incorporan campos de golf con macrourbanizaciones. El récord lo tiene Medina, que pretende multiplicar por siete la superficie de suelo urbanizable y triplicar el número de viviendas existentes. Entre los municipios que tendrán que anular sus proyectos de planes urbanísticos expansivos se encuentran Alcalá de los Gazules, El Puerto, Sanlúcar, Jerez, Espera, Barbate, Benalup, Tarifa, Los Barrios y Jimena.

Ecologistas en Acción lamenta la tardanza del PSOE y de la Junta de Andalucía en reaccionar a un fenómeno que era evidente y que ha provocado grandes daños ecológicos, económicos y sociales a nuestra provincia. Si estas propuestas se hubieran aprobado hace sólo cuatro años se hubiera impedido la aprobación de PGOUs claramente especulativos y cuyo desarrollo ocasionará enormes impactos, como son los de Chiclana, Conil, Puerto Real, El Bosque, Grazalema, Benaocaz, Trebujena, Prado del Rey...