[COP 12] Nairobi: Captura y almacenamiento de carbono

La captura y almacenamiento de carbono se ha presentado en Nairobi como una posibilidad de obtener créditos para emitir CO2 y como un posible proyecto de Mecanismo de Desarrollo limpio. Ecologistas en Acción insiste en que esta tecnología debe resolver muchas cuestiones para ser viable y segura y que, en todo caso, no debe servir para eludir los objetivos más importantes de reducción de emisiones y la apuesta por las energías renovables.
La captura y almacenamiento de CO2 es un procedimiento para evitar el vertido a la atmósfera de las emisiones de una gran fuente puntual de ese gas. Se trata de separar el dióxido de carbono del resto de gases que salen por la chimenea (en su mayoría nitrógeno) y transportarlo a una localización en la que será almacenado y aislado a largo plazo, sea en el océano o en la corteza terrestre.

Se trata de una tecnología que debe resolver aún muchas cuestiones para ser viable y segura, y no deja de ser una solución tecnológica a los modos de producción convencionales que favorece la persistencia del status quo. Lo que es peor, se ha discutido en la cumbre de Nairobi que pueda incorporarse al Mecanismo de Desarrollo Limpio, de forma que un país con obligaciones de reducción de emisiones bajo el Protocolo de Kioto que financie una de estas instalaciones en otro país en vías de desarrollo, “se apropie” del CO2 así enterrado bajo la forma de derechos de emisión.

La inclusión del almacenamiento de carbono en el MDL desvía este mecanismo económico de una de sus principales funciones: la promoción del desarrollo sostenible con la transferencia de tecnologías de energías renovables y eficiencia. Alarga la vida de procesos industriales muy contaminantes, como la generación de electricidad con carbón.

Además no se ha demostrado que sea una tecnología ambientalmente segura, requisito establecido en los Acuerdos de Marraquesh de 2001. Cuestiones como la permanencia del CO2 almacenado, el seguimiento y vigilancia de posibles fugas a lo largo del tiempo y la atribución de responsabilidad legal por ello, no se han abordado adecuadamente.

Especialmente grave es el almacenamiento por disolución del CO2 en el mar. Los océanos están experimentando un preocupante incremento de nivel de acidez debido a que el aumento de CO2 en la atmósfera implica mayor disolución de este gas en el agua. No puede aceptarse en ningún caso que se utilice el mar como vertedero una vez más.

En Nairobi no se llegó a un acuerdo sobre este asunto, pero amenaza con seguir en la agenda y terminar colandose. Algunos países, incluyendo el nuestro, lo ven como un mal menor con el argumento de que es una forma de impedir que el carbón de China entre en la atmósfera. Pero lo que China necesita es transferencia de tecnología energética renovable y no que se incentive de forma bastante directa la quema de carbón.