El modelo de ciudad propuesto por el Ayuntamiento no respeta el medio ambiente

Es urgente invertir la tendencia a urbanizar caóticamente todo el territorio disponible, como refleja el Avance del Plan General -que continúa la situación actual- y reconstruir un espacio de vida urbana a partir de las zonas existentes. Resulta necesario equilibrar el peso de las expectativas especulativas de los grupos promotores, que actualmente tienen un poder excesivo en el diseño de la nueva ciudad.

Pese a que se reitera el concepto de ciudad sostenible y saludable, no se menciona el traslado de las industrias más contaminantes que están ya rodeadas por áreas residenciales, donde actualmente ya se da una muy mala calidad del aire. No sólo se mantienen los usos industriales en el valle del río Moscas, sino que se plantea el crecimiento del polígono actual, junto a zonas propuestas como residenciales. Es necesario el traslado urgente de las industrias más contaminantes fuera de los límites de la ciudad, no sólo de los actuales sino de los que se prevén por el crecimiento de la misma. La ubicación física del Polígono de los Palancares en el valle del río Moscas hace que las emisiones contaminantes produzcan una contaminación persistente, en muchas días del año, que afecta a numerosas zonas residenciales próximas, debido a las características meteorológicas, atmosféricas y topográficas de la zona.

En la actualidad se viene recalificando suelo rústico para la construcción de viviendas en zonas no adecuadas -como es el caso de Villa Román IV-, favoreciendo la especulación y el desequilibrio estructural de la ciudad, y produciendo un importante deterioro paisajístico. En su lugar, se debería fomentar la ocupación de estos suelos industriales para uso residencial, lo que facilitaría el traslado de dichas industrias contaminantes, financiándose los costes que genere dicho traslado con las plusvalías. Así, serían los promotores los que aportarían la necesaria financiación, en lugar de hacerlo el Ayuntamiento, que carece de recursos para ello.

Urbanización de los cerros situados junto al Cerro de Socorro
Rebajamiento de lomas para urbanizar el terreno.
Rebajamiento de terrenos

En cuanto a espacios libres, la normativa exige unos mínimos por sectores; sin embargo se incurre en la irregularidad de considerar como espacios libres las zonas inundables de los ríos y terrenos que no son accesibles al uso por parte de la población o son de muy mala calidad, como las márgenes de carreteras y ferrocarril. Se mantiene la urbanización de la zona de las huertas junto al Puente de la Alameda, en un área de inundación del río, que debería ser un espacio libre y cuya vocación es la de parque fluvial.

De la documentación consultada se elimina la Cañada Real Conquense -un espacio de titularidad pública- que resultaría ocupada tanto por las nuevas zonas residenciales previstas como por la posible expansión del área industrial. Proponemos, como ya se ha realizado en otras ciudades, la creación de un Parque Lineal que preserve la funcionalidad de la misma y sea compatible con otros usos públicos, como el disfrute y recreo.

Las zonas del Pinar de Jábaga y otras, como los pinares de Colliguilla, que se establecen como suelo rústico de reserva, y que podrían transformarse en urbanizables, deberían declararse “Suelo de especial protección forestal”. Es urgente la ordenación de usos en el pinar de Jábaga por el grave deterioro que viene sufriendo desde hace años como consecuencia de su urbanización ilegal.

El Avance del Plan recoge las solicitudes ya realizadas por los promotores para recalificación como suelo urbano y que han sido autorizadas, con lo que la ciudad puede albergar ya a 100.000 habitantes. La previsión del Plan es de una ciudad de 145.000 habitantes, lo que supone un verdadero disparate teniendo en cuenta la tendencia de crecimiento de la población en los últimos años; precisamente acabamos de llegar a la cifra oficial de 50.000 habitantes censados.

No se puede entender que se condicione el desarrollo de suelo urbano para uso residencial en el entorno de Nohales en función de los costes urbanísticos -como agua y servicios- y que no se mencione para otras áreas, como las urbanizaciones del entorno de la nueva estación del AVE.

Resulta incoherente que se quiera eliminar la estación de tren actual, que podría estar perfectamente integrada en la ciudad, realizando las inversiones oportunas para favorecer su accesibilidad -incluso peatonal o por medio de bicicleta, etc.

El proceso de participación pública se ha visto limitado por lo inadecuado de las fechas de verano. Es fundamental darle continuidad en los próximos meses, involucrando a todos los agentes sociales y a la ciudadanía en general.




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