Campaña por Otra Navidad Posible

En un mundo en el que las desigualdades entre los países pobres y los países ricos se incrementan en lugar de reducirse, en un mundo en el que 800 millones de personas padecen necesidades alimentarias, en el que 30.000 personas mueren diariamente de hambre o por causas asociadas al hambre, en el que 1.000 millones de personas viven con menos de un euro diario, hacer ostentación pública del derroche de recursos propios de estas fiestas es una prueba más de la despreocupación mostrada por el occidente desarrollado ante los países empobrecidos.

A estos argumentos se suman los que denuncian el derroche de recursos energéticos propio de las macro instalaciones de alumbrado navideño. Cuando la comunidad internacional ha alcanzado un elevado consenso en relación con los problemas del calentamiento global del planeta y con la amenaza del cambio climático es una insensatez participar en esta alocada carrera de consumo ostentoso y superfluo de energía que provocará la emisión a la atmósfera de grandes cantidades de CO2, el principal gas de efecto invernadero. Esta reclamación se justifica especialmente habida cuenta del fracaso del Estado español en el cumplimiento de los límites de emisiones de CO2 impuestos en el protocolo de Kioto, documento que España ratificó en febrero de 2.005.

Esta campaña va dirigida a las Administraciones, empresas, comercios y ciudadanía en general, pues todos estos sectores participan activamente en este proceso que está provocando que las fiestas navideñas, que tradicionalmente eran una oportunidad para el encuentro familiar y una celebración con un elevado componente de solidaridad y fraternidad, hayan pasado a convertirse en una auténtica "Feria del consumo", perdiendo su sentido original.

"Alwadi-ira" solicita al Ayuntamiento de Alcalá de Guadaira la reducción en el gasto tanto económico como energético derivado del alumbrado extraordinario de Navidad, Feria, Carnaval y Virgen del Águila.

Así, los 330.598 euros (55 millones de ptas.) invertidos este año en alumbrado son desproporcionados en comparación con otras partidas destinadas a programas y actividades sociales como Juventud, Mujer y Medio Ambiente. Entendemos que es preciso reforzar aquellas partidas que promueven los derechos humanos frente a aquellas que suponen un simple ornamento y derroche.

También desde el punto de vista ambiental queremos señalar el despilfarro en consumo eléctrico generado. Por cada 100 watios de electricidad consumidos 23% provienen de las centrales nucleares lo que equivale el traslado de residuos para el Cementerio Nuclear del Cabril y 48% obtenidos a través de fuentes fósiles que provocan la emisión de dióxido de carbono, gas precursor del Cambio Climático.

Desde la Ecologistas "Alwadi-ira" hacemos un llamamiento a la Administración y al sector del comercio para que reduzcan significativamente los gastos económicos y energéticos originados por un incesante incremento del alumbrado. La mejor felicitación para estas fechas pasa por una austeridad compartida que se traduce en un planeta más habitable para todas las personas.

Alwadi-ira demanda un cambio en la política de alumbrado del Ayuntamiento, puesto que supone un gasto significativo de energía y ha atendido tradicionalmente más a criterios mercadotécnicos que de sostenibilidad ambiental, en una época en la que los poderes públicos municipales debieran llamar a la ciudadanía a un consumo responsable y estimular pautas de ahorro.

La inversión ahorrada, al aplicar las medidas propuestas, podría destinarse a incrementar el presupuesto consolidado para programas de cooperación y solidaridad internacional. Alwadi-ira entiende que es preciso reforzar aquellas partidas que promueven los derechos humanos frente a las que suponen un simple ornamento.
Por otra parte, la energía eléctrica no es un recurso ilimitado, su producción, transporte y distribución genera impactos ambientales, contaminación atmosférica, contribución al efecto invernadero y cambio climático. La producción de electricidad constituye una de las principales causas de la destrucción de nuestro medio ambiente, ya que por cada kwh (kilowatio-hora) de electricidad consumido el 23% provienen de las centrales nucleares y el 48% tiene su origen en combustibles fósiles que provocan la emisión de dióxido de carbono, gas causante del efecto invernadero.

España es el país de la UE que más se aleja de su objetivo de Kyoto. Las emisiones de nuestro país se han incrementado en 2004 en 47,87%, y en 2005 en 52,88% respecto a las de 1990, a pesar de que el compromiso español es de no aumentar en más de un 15% para el año 2012. El derroche energético contribuye a hacer más difícil reducir las emisiones y alcanzar el objetivo propuesto.

Desde Alwadi-ira proponemos al Ayuntamiento una serie de medidas concretas y sencillas de aplicar: Reducir a 15 días el alumbrado navideño, procurando también limitar a 4 el número de horas que éste permanece encendido; emplear hilos luminosos para los adornos o motivos instalados, que producen el mismo efecto decorativo y estético con un sensiblemente inferior consumo de energía; regular la potencia máxima de la iluminación navideña a instalar en función de la anchura de las calles; reducir la simultaneidad en las secuencias de luces intermitentes; y establecer el control centralizado del encendido y apagado. Medidas como estas suponen un importante beneficio para el medio ambiente, sin suponer ninguna perdida de la calidad de vida, y una reducción significativa del gasto municipal que pagamos todos los ciudadanos y ciudadanas.

Esta organización medioambiental opina que el mejor regalo que los Ayuntamientos pueden hacer a sus ciudadanos es racionalizar el gasto público, reducir este gasto energético y no contribuir con él al cambio climático; esto generaría un ahorro presupuestario que permitiría una mayor inversión en actividades sociales y de preservación del medio ambiente, haciendo también un planeta más habitable para todas las personas.