Rechazo a la Consejera de Medio Ambiente ante su visita

La Consejera de Medio Ambiente viene a Arcos el lunes 11 a presentar el proyecto de adecuación del Río Guadalete. Para los que luchamos contra las centrales térmicas, recordamos a la consejera como aquella que hizo lo contrario de lo que nos prometió un día: no permitir su funcionamiento.

La Consejera de Medio Ambiente, en su despacho de Sevilla, nos prometió impedir el funcionamiento de la central térmica de ciclo combinado de Iberdrola en Arcos de la Frontera. Años más tardes le concedió la Autorización Ambiental Integrada en contra de su palabra y de nuestras alegaciones, algunas de ellas tenidas en cuenta en Extremadura o Sevilla. Una de las alegaciones que no quiso escuchar es que la distancia de la térmica a una zona poblada, Vega de los Molinos, era menor de 2000 metros y que la legislación vigente y el PGOU de Arcos lo prohibían. Aportamos certificados del Ayuntamiento demostrando que la distancia de la térmica a zona habitada era menor de 1000 metros, pero considero que esta alegación no estaba debidamente justificada, cuando la evidencia decía y dice lo contrario. Tampoco tuvo en cuenta otras alegaciones contrarias a diferentes artículos de la Ley 16/2002, de Prevención y Control Integrados de la Contaminación.

La Consejera incluso llegó a ponerse al lado de la multinacional criticando con ironía en los medios de comunicación la actitud de hostigamiento de ciudadanos de Arcos en contra de Iberdrola. Ha demostrado que antes que el deseo de la ciudadanía estaba la multinacional Iberdrola. Ahora viene a Arcos a recibir el aplauso de los que como ella fueron incapaces de hacer lo que prometieron.

Otro de los personajes de esta vergonzosa farsa fue el Sr. Periñán. Nos dijo un día en la sede del PSOE de Arcos que se paralizarían las térmicas si ganaba el PSOE en Arcos. Y para que hablar del Sr. Cabañas, dijo en un mitin que si ganaba el PSOE las elecciones locales en Arcos, “para construir la térmica habría que pasar por encima de su cadáver”. Y hay muchos más. Al menos podían pedir disculpas y reconocer que han hecho lo contrario de lo que prometieron. Son incapaces de hacerlo. Ya dicen otras cosas para justificarse, para quedar bien, utilizando los medios de comunicación.