¿Poda severa o vandalismo ecológico?

Desde Ecologistas en Acción nos hacemos eco una vez más, tristemente, de los avisos de los vecinos de la ciudad alertados por la aparición de marcas en los árboles del recinto del Colegio Público Santa María la Mayor en el Complejo de Fuentes Blancas, realizadas para una poda y posible tala.

No podemos afirmarlo con rotundidad, ya que a pesar de haber solicitado información al respecto a la Diputación, de quién depende el recinto, no se nos ha dado ningún tipo de respuesta, pero todo parece indicar que se prepara un nuevo atentado contra nuestro patrimonio natural perpetrado por la Diputación de Burgos con el consentimiento y anuencia del Ayuntamiento de Burgos y su concejalía de Medio Ambiente.

Resulta paradójico que los responsables de estos actos de vandalismo ecológico, inviertan dinero en promocionar, que no en llevar a cabo, un supuesto cinturón verde para la ciudad mientras van eliminando sistemáticamente los ejemplares autóctonos, los más vetustos o dejando en unas condiciones lamentables, vía poda, a los pocos supervivientes de la inquina municipal contra los árboles. Todavía nos duelen en el recuerdo los robles centenarios de la Casa del Pescador o la reciente “poda severa”,Cristiana Ayala dixit, en el Paseo de la Isla. ¿Tan difícil resulta comprender el valor de los árboles en la ciudad?¿Las palabras sostenibilidad, cambio climático, capital ecológico, sólo les suenan por verlas escritas en la Agenda 21? ¿Ignoran acaso que el ladrillo y el hormigón no hacen la fotosíntesis? ¿A qué se refieren exactamente cuando hablan de cinturón verde, a los macetones de los que han atiborrado nuestra ciudad?

Como siempre, se justificaran con la necesidad de estas actuaciones para responder a las demandas vecinales, evitar accidentes o acabar con los ejemplares podridos, pero a juzgar por el estado del arbolado burgalés nos tememos que lo único podrido aquí es su sensibilidad ambiental.