El TSJ anula las licencias municipales de la fundición Lingotes Especiales

Por sentencia nº 2268, de 19 de diciembre de 2006, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha anulado en firme el Acuerdo de la Comisión de Gobierno del Ayuntamiento de Valladolid de 4 de mayo de 2001, por el que se concedieron a Lingotes Especiales S.A. las licencias de obras y de actividad para la fundición de piezas de hierro que esta sociedad gestiona desde 1968 en la carretera de Fuensaldaña s/n, entre el barrio de la Victoria y la Ronda Oeste. Esta resolución judicial confirma la anulación en primera instancia acordada en 2003 por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 2 de Valladolid y amplia su alcance.

Las licencias anuladas regularizaban la fábrica y el vertedero de residuos industriales de Lingotes Especiales, que funcionan ilegalmente desde 1968, y autorizaban a la empresa la construcción de una nueva nave de fundición de hierro así como la ampliación de su vertedero anejo en 36.000 toneladas de capacidad. La sentencia en primera instancia consideró que en la tramitación de ambas autorizaciones no se respetó la preceptiva información pública, al aparecer sobre la marcha la ampliación del vertedero.

El TSJ de Castilla y León va más allá y considera que la actividad de Lingotes debía haberse sometido a evaluación de impacto ambiental, tal y como alegó reiteradamente Ecologistas en Acción sin respuesta alguna por parte del Ayuntamiento de Valladolid y la Junta de Castilla y León, por disponer la fábrica de una potencia instalada superior a los 10.000 kilovatios y ubicarse en una localización aislada de otras industrias, que es uno de los supuestos contemplados en la normativa vigente en 2001.

La evaluación de impacto ambiental es un requisito imprescindible para prevenir los daños asociados al funcionamiento de las actividades sometidas a la misma, que en este caso son fundamentalmente la generación anual de en torno a 50.000 toneladas de residuos, al menos 500 de ellas de carácter peligroso, y la emisión a la atmósfera de contaminantes tóxicos como partículas y metales pesados como cadmio, cromo y níquel. En este sentido, hay que recordar que la ciudad de Valladolid lleva 4 años consecutivos rebasando los niveles de partículas admisibles para proteger la salud humana.

La normativa estatal y autonómica de evaluación de impacto ambiental obliga a la suspensión de las actividades sometidas obligatoriamente a este procedimiento, que hayan omitido el mismo. Por ello, en el día de hoy Ecologistas en Acción ha solicitado al Consejero de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León la paralización de la actividad de la fábrica, hasta que la misma sea regularizada. Lo mismo ha solicitado al Alcalde de Valladolid, en este caso por carecer la empresa de la preceptiva licencia urbanística, debiendo procederse por ello a la suspensión según la Ley de Urbanismo.

Para Ecologistas en Acción esta sentencia confirma el trato de favor inaceptable del que es objeto Lingotes Especiales por parte del Ayuntamiento de Valladolid. Se da la circunstancia de que, a pesar de que la empresa lleva funcionando casi 40 años sin licencias municipales, el Ayuntamiento de Valladolid y la Junta de Castilla y León no han abierto ningún expediente sancionador, procediendo en cambio a esta arbitraria “legalización”. Las reiteradas denuncias presentadas en los últimos años no han recibido ninguna tramitación por parte de las autoridades, ni municipales ni autonómicas.