La térmica de Arcos puede y debe paralizarse

En los últimos comicios municipales el NO a la instalación de la central térmica de Iberdrola en Arcos se convirtió en el elemento clave del cambio en esta localidad, suscribiendo todas las fuerzas políticas locales, a excepción del PP, un compromiso público con la Plataforma “NO a las Térmicas”. El PSOE apoyó esta oposición a las térmicas; su secretario provincial, Francisco González Cabañas, llegó a afirmar que “sólo por encima de su cadáver” se instalarían. Pepa Caro, Francisco González Cabañas, Sebastián Saucedo, Francisco Menacho y otros altos cargos del PSOE compartieron con nosotros la pancarta del “No a las térmicas” en las masivas manifestaciones que desarrollaron en Arcos. Ganadas las elecciones, PSOE e IU decidieron gobernar en coalición, reconociendo el “factor antitérmico” como determinante de su victoria, y del fracaso del PP.

El Ayuntamiento de Arcos podía y debía haber paralizado la central térmica de Iberdrola desde un primer momento; razones medioambientales, jurídicas y técnicas no faltan. La alcaldesa y el PSOE han intentado justificar su cambio de postura y su vergonzoso incumplimiento de los compromisos electorales, asegurando que “no se puede paralizar la térmica”. El acuerdo del Pleno del Ayuntamiento del pasado 13 de septiembre, anunciando la paralización de las obras de Iberdrola por no contar con las licencias municipales, es una reacción tardía, que esperamos pueda culminar con su paralización definitiva.

Esta central térmica es innecesaria, ilegal e inconveniente desde los puntos de vista ambiental y social. Iberdrola y el Ministerio de Industria han intentado justificarla utilizando torticeramente los apagones que ha sufrido Sevilla este verano. Sencillamente, mienten. Cádiz, Sevilla y Huelva generan la mayor parte de la energía eléctrica de Andalucía, pero están entre las provincias españolas con peor suministro eléctrico. Los cortes de electricidad han sido ocasionados por deficiencias en las redes de distribución, no por falta de capacidad de generación. Las térmicas dependerán del gas argelino, por un gasoducto que atraviesa Marruecos: no puede hablarse por tanto de autoabastecimiento. En la provincia de Cádiz existe un potencial eólico de energía eléctrica muy superior al de esta central térmica, sin necesidad de importar combustible, generando más empleo, y sin provocar contaminación.

La Plataforma “NO a las Térmicas” y Ecologistas en Acción ha presentado toda una batería de argumentos técnicos y jurídicos que posibilitaban la paralización de esta central térmica desde que se iniciaron las obras; pero la indecisión del Ayuntamiento ha posibilitado que Iberdrola siga su construcción de forma totalmente ilegal. Si la Sra. Caro y al Sr. Cabañas necesitan refrescar su memoria, aquí tienen los argumentos legales y técnicos para paralizar la central térmica de Iberdrola:

- La Ley 16/2002 de Prevención y Control Integrados de la Contaminación determina en su artículo 9 que la Autorización Ambiental Integrada es exigible antes de la construcción de la instalación. La Consejería de Medio Ambiente (CMA) pretende concederla a posteriori, cuando está prácticamente terminada.

- Las autorizaciones de la Confederación Hidrográfica son fraudulentas. La Ley del Trasvase Guadiaro-Majaceite y el Plan Hidrológico del Guadalete no permite centrales térmicas. La Ley del trasvase determina claramente que es “exclusivamente para el abastecimiento urbano de las poblaciones de la Zona de Abastecimiento Gaditana”, entre las que no se encuentra Arcos.

- El Reglamento de Actividades Molestas y Peligrosas (Decreto 2414/1961), que sigue vigente, establece que "las industrias fabriles que se consideren peligrosas o insalubres sólo podrán emplazarse a una distancia mínima de 2.000 m. del núcleo más próximo de población"; la Vega de Los Molinos está colindante con la central.

- El PP concedió licencia de obras para dos centrales térmicas: Enron y Guadalcacín Energía, siendo nulo el acuerdo de unificación de las dos licencias. No ha existido una genuina subrogación de la titularidad de estos dos proyectos en uno sólo; además el expediente de Guadalcacín Energía había caducado. La concesión de la licencia de obras se realizó sin los informes jurídicos preceptivos.

- Al implantarse en suelo no urbanizable, es preceptiva la declaración de utilidad pública o interés social, declaración fraudulenta pues no se sometió a informe del órgano competente, ni ha superado la aprobación de un Plan Especial o Proyecto de Actuación, como establece la Ley 7/2002 de Ordenación Urbanística de Andalucía. Por ello, el Ayuntamiento tendría que haber iniciado un proceso de lesividad para conseguir la nulidad de licencias, lo que no daría lugar a reclamación de indemnizaciones por la empresa; que es el falso argumento utilizado ahora por la alcaldesa para justificar la no paralización de la central.

- Las obras de la central empezaron y continuaron sin el obligatorio proyecto técnico de ejecución. Las obras de captación de agua, trazado del gasoducto, subestaciones eléctricas, viales,... han estado plagadas de múltiples irregularidades.

La planificación territorial, energética y medioambiental desaconseja también la construcción de esta macrocentral. El Decreto 86/2003 por el que se prueba el Plan Energético de Andalucía, determina que las centrales térmicas deben implantarse de forma que permitan el equilibrio y el reparto territorial, compromiso claramente incumplido por la Junta de Andalucía, al concentrar en la provincia de Cádiz el mayor número y potencia de nuevos grupos. La central de Iberdrola emitirá anualmente más de 5 millones de toneladas de CO2, vulnerando los objetivos de la Estrategia Andaluza ante el Cambio Climático. Las centrales térmicas imposibilitarán el cumplimiento del Protocolo de Kioto, uno de los compromisos electorales del gobierno Zapatero. El incremento de emisiones en Andalucía ha sido del 46% desde 1990; las térmicas dispararán estas emisiones.

El PSOE no sólo no ha paralizado la térmica, sino que está tramitando las autorizaciones que les falta a posteriori de su construcción; otra manifiesta ilegalidad. La CMA tiene ya preparada la Autorización Ambiental Integrada, que debe establecer la viabilidad ambiental de esta central térmica. Si se denegara -argumentos los hay sobrados-, no podría entrar en funcionamiento. Ni siquiera van a esperar -en contra del compromiso público de la consejera- a que se resuelvan los numerosos recursos judiciales existentes. El Ministerio de Industria también ha autorizado las pruebas de los primeros dos grupos de 800 Mw.

La plataforma ciudadana "No a las térmicas" de Arcos y Ecologistas en Acción-Andalucía exigen a la alcaldesa de Arcos, al PSOE, a la Junta de Andalucía y al Gobierno Central, que cumplan sus compromisos y paralicen definitivamente la central térmica de Iberdrola en Arcos. Si no la paralizan, si Junta y Ayuntamiento terminan por autorizarla, estaremos ante un gravísimo fraude legal y electoral del que los ciudadanos tomaremos buena cuenta. ¿Se acuerdan ustedes que Zapatero aseguró que los compromisos electorales son sagrados?

Juan Clavero (Coordinador de Ecologistas en Acción Andalucía) y Julia Franco (portavoz de la Plataforma “No a las Térmicas” de Arcos)