Las aguas de la presa de Alcolea estarán fuertemente contaminadas

Ante las recientes noticias sobre la adjudicación de las obras de construcción de la Presa de Alcolea en la confluencia de los ríos Oraque y Odiel, Ecologistas en Acción advierte que recientes estudios realizados por el Centro Superior de Investigaciones Científicas y la Universidad de Huelva alertan sobre la extrema acidez de dichos cauces y los altos niveles de metales pesados provenientes la actividad minera abandonada en los cauces superiores. En estos estudios se han constatado valores muy superiores en estas materias a los del vertido de Aznalcollar.

Cuenca del Odiel
Panorámica de la Cuenca del río Odiel, con la localización de las minas existentes aguas arriba de la presa

La zona afectada por la construcción de la presa es una zona de monte bajo que conforma ecosistemas naturales de gran valor desde el punto de vista de la flora y fauna características de la región. La presencia de un endemismo como la "Erica Andevalensis" es una buena muestra de ello y su puesta en riesgo por el embalse sería contradictoria con los convenios internacionales sobre biodiversidad suscritos por España. Añadiendo la presencia de especies protegidas de rapaces como el Búho Real, cuyos principales zonas de anidamiento se sitúan en los escarpados de las orillas del Oraque, el Águila Real, etc.

Analíticas
Analíticas extraidas del estudio científico del CSIC y de la Universidad de Huelva

Además del patrimonio natural, la presa de Alcolea destruirá parte de nuestro patrimonio cultural, como son los molinos existentes en las riberas de los ríos Oraque y Odiel, que datan de la época romana y que se encuentran catalogados como parte del Patrimonio Etnográfico de Huelva.

Ecologistas en Acción considera que los objetivos planteados en la justificación del proyecto, aprobado hace muchos años, sin tener en cuenta los requerimientos de las políticas europeas de agua son contradictorios entre sí, y su actual ejecución sin las necesarias actualizaciones de usos finales, impactos y financiación de costes asociados de acuerdo con la normativa europea en vigor, resulta un indicador de que el lenguaje sobre nueva cultura del agua de la administración andaluza no pasa de ser mero maquillaje para enmascarar la continuidad de la política de hormigonar ríos.