Denunciamos la transformación realizada en la Laguna de Torrox

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Laguna de Torrox

Los trabajos de infraestructura realizados en los terrenos ocupados por la antigua laguna de Torrox destinados a convertir la zona sur en “una de las de mayor atractivo residencial”, y que según la Gerencia Municipal de Urbanismo ya han concluido, han transformado el entorno en un paisaje semiurbano en el que la laguna se ha convertido en un estanque artificial.

Estos trabajos, que tenían un segundo objetivo -evitar posibles inundaciones en las barriadas cercanas- han despertado muchas dudas una vez finalizados. En primer lugar, la restauración anunciada no ha sido tal, sino una transformación del paisaje que a la larga puede dar tantos o más problemas que la inexistencia de la laguna.

Desde Ecologistas en Acción Jerez nos preguntamos cómo se va a tratar el agua de la depuradora que deberá llegar hasta la laguna para mantener la lámina de agua estable, y cuánto será el coste anual de dicho tratamiento.

El agua de la depuradora transporta numerosa materia orgánica, lo que provoca tal como sucedió el pasado verano que aparezca y prolifere un determinado tipo de alga, que provoca que el agua se vuelva de tonalidad verdosa y que acabe con el oxígeno disuelto en ella. Con este panorama, el lugar, si el agua no está bien tratada o no se renueva y oxigena adecuadamente, se pude convertir en un magnífico foco en el que, a nada que haga calor, proliferen los mosquitos. Algo así sucedió ya el pasado verano, aunque a pequeña escala, registrándose algunas denuncias de vecinos del entorno por la presencia de estos molestos insectos.

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Vista de la Laguna de Torrox

Pero las dudas sobre la idoneidad del trabajo realizado no se queda sólo en este aspecto, sino que ahonda en un problema endémico de esta ciudad: la gran afición que la GMU parece tener por las praderas de césped, algo que no casa nada bien con la falta de agua que tradicionalmente se padece en estas latitudes.

Así, desde Ecologistas en Acción Jerez nos preguntamos por cómo y con qué agua se piensan regar los 165.000 metros cuadrados de césped sembrados en el entorno de la lámina de agua creada, recordando que esa cifra de metros cuadrados equivale a dieciséis campos de fútbol, conociendo de antemano la cantidad de agua que se necesita para tenerlo en condiciones.

Recordamos a la GMU que una laguna endorreica es una lámina de agua sometida a un proceso natural de llenado y desecación estival que cumple un papel importante en la alimentación, descanso y nidificación de muchas aves, por lo que no se puede hablar de “restauración” ya que recuperar un ecosistema perdido es mucho más que diseñar un estanque enorme (de nada más y nada menos que 446.998 metros cúbicos de capacidad) y rodearlo de 165.000 metros cuadrados de césped en el que se plantarán más de 800 árboles, según los datos facilitados por la propia Gerencia Municipal de Urbanismo.




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