Piden la protección del humedal de Fuentes Blancas

A pesar del incuestionable valor ecológico y productivo de las zonas húmedas, el ritmo de destrucción y alteración se mantiene a niveles injustificables.

Ecologistas en Acción considera fundamental, y por tanto exige a las Administraciones públicas competentes, frenar los niveles ocupación y cambio de uso, casi siempre relacionado con el crecimiento urbanístico, de superficies aledañas a zonas húmedas e incluso de éstas mismas. También determinadas obras de infraestructuras como carreteras, aeropuertos, embalses, canales de riego de cemento, suponen, directa o indirectamente, la alteración o destrucción de humedales como es el caso de como del humedal del río Arlanzón en Fuentes Blancas.

El humedal de Fuentes Blancas constituye un lugar excepcional en el que especies como garzas, cormoranes, somormujos, fochas, etc. tienen un espacio privilegiado de nidificación, pesca y descanso. Se trata de un ecosistema con una biodiversidad muy rica, que alcanza a numerosas especies. Además, constituye un espacio privilegiado para una ciudad, ya que acerca la naturaleza a sus habitantes y ofrece grandes oportunidades para la educación ambiental y el disfrute de la misma. Mucho más, en una época como la actual, en la que la sequía y el cambio climático, obligan a reservar todos los espacios húmedos existentes.

Estos espacios naturales aportan mucho más bienestar a los ciudadanos que el pretendido progreso que supone la construcción de una obra, a nuestro juicio innecesaria, como es la del aeropuerto de Villafría.

Desde Ecologistas en Acción se valora que los perjuicios que sobre nuestro ecosistema puede tener la construcción del aeropuerto, en concreto sobre el humedal de Fuentes Blancas, son tan importantes que ésta no debe ser realizada. No podemos olvidar el estado en que se encuentra nuestro medio natural y es una obligación de las Instituciones y de las personas que las gestionan hacer lo posible por paliar los problemas medioambientales, de forma que se antepongan los intereses medioambientales a los del progreso del ladrillo y el hormigón.