Ni Tajo-Segura, ni Tajo-La Mancha

Una vez más venimos a dar la razón al ejecutivo castellano-manchego en su oposición a una infraestructura que desde su puesta en funcionamiento, en tiempos de la Dictadura, constituye un agravio y una injusticia para las poblaciones ribereñas del Tajo, que ven pasar el agua que tanto necesitan camino de las urbanizaciones y campos de golf del Levante español.

Pero, al mismo tiempo, tenemos que denunciar la actitud hipócrita del gobierno del Sr. Barreda que, por un lado, se opone a dicho trasvase y, por otro, promueve la construcción de la denominada “Tubería Manchega” que, con el pretexto del suministro urbano, se crea para abastecer los campos de golf del Reino de don Quijote y otras poblaciones con supuestos problemas de abastecimiento (Puertollano, Argamasilla de Alba, Manzanares, Valdepeñas, Malagón, etc.), proyectos todos ellos que la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha apoya, promueve e, incluso, a veces, declara de Interés Regional.

Exigimos una moratoria, en tanto se pone en marcha el Plan Especial del Alto Guadiana, en la aprobación de estos proyectos de urbanizaciones asociados a campos de golf, por considerarlos enormemente despilfarradores de agua y contrarios a los ingentes esfuerzos y gasto público que desde hace años viene realizando la sociedad castellano-manchega en su conjunto para recuperar los acuíferos de la Mancha Occidental y del Campo de Montiel.

Reclamamos políticas de ordenación del territorio y urbanísticas serias y coherentes, que persigan realmente el interés general y no sólo el beneficio inmediato de especuladores sin escrúpulos, y la rentabilidad política y electoral de los dos grandes partidos políticos.