Abre los Ojos, cierra los pozos

Treinta años después de la Declaración del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel, seguimos asistiendo a la sistemática destrucción del Patrimonio que este lugar representaba. Más del 90% de los humedales manchegos han desaparecido, entre ellos, la totalidad de las cuencas fluviales del Guadiana y sus principales afluentes en La Mancha.

La sobreexplotación de los acuíferos es, sin duda, la causa fundamental de esta situación. Sin embargo, son las actitudes de muchos ciudadanos y, en particular, de nuestros representantes políticos, las que hacen que cada día se ponga en peligro el presente y el futuro de nuestra tierra. Algunos olvidan que para que haya agua para beber, para la ciudad, para regar... antes debe correr por los ríos, manar de las fuentes, llenar los acuíferos...

Es indudable que la Administración regional y, especialmente, la Consejería de Agricultura han tenido una responsabilidad manifiesta en la situación en que hoy nos encontramos, impulsando una agricultura industrial insostenible, basada en la gran explotación, en los sistemáticos tratamientos fitosanitarios, en cultivos muy exigentes en agua, y en el regadío intensivo.

Hoy la contundencia de las imágenes es inapelable: ahí tenemos un río que no lo es de ninguna manera, unos Ojos que hace 25 años que no manan, unas Tablas de las que fluye humo en lugar de agua... Nuestro patrimonio natural y cultural agoniza mientras algunos se frotan las manos por su beneficio personal.

Ha llegado el momento de exigir a la sociedad el compromiso que le corresponde. Ningún colectivo puede vivir ajeno a la problemática que el agua y el medio natural requieren. Ya es hora de que todos nos comprometamos en el empeño de decidir el futuro que deseamos. El Plan Especial del Alto Guadiana es la ÚLTIMA oportunidad de configurar una alternativa de Sostenibilidad a la situación crítica que padecemos. Pero este Plan debe ser fruto del empeño de todos, arrebatando el protagonismo a los que sólo buscan su rentabilidad económica o partidista. La Mayoría Social debe imponer su criterio a los intereses particulares de unos cuantos que, hablando en nombre de muchos, cuando en realidad representan a muy pocos, se atribuyen la exclusividad en la interlocución y la preponderancia de la presión en su trato con las administraciones.

Los colectivos ecologistas hacemos un llamamiento a la opinión pública y a la sociedad civil en su conjunto para que reclamen con nosotros la aprobación de un Plan Especial del Alto Guadiana que constituya un verdadero elemento de racionalización y ordenación de la situación.

Por todo ello:

1º Reclamamos la aprobación urgente de un Plan Especial del Alto Guadiana que ajuste la situación de la Cuenca a la Directiva Marco del Agua, basada en la sostenibilidad real y la unidad de cuenca.

2º Rechazamos la aportación de recursos hídricos externos como fórmula mágica para resolver la situación de sobreexplotación del acuífero.

3º Nos oponemos al mantenimiento del Acueducto Tajo-Segura. Pero, al mismo tiempo, denunciamos la actitud hipócrita de quienes, por un lado, se oponen a dicho trasvase y, por otro, promueven la construcción de la denominada “Tubería Manchega”, para abastecer los campos de golf del Reino de don Quijote y otras poblaciones, con el pretexto del abastecimiento urbano.

4º Lamentamos el uso partidista que se está haciendo del problema del agua en la elaboración de los estatutos de autonomía y, especialmente, del nuestro. En Castilla-La Mancha, PP y PSOE utilizan “las necesidades de abastecimiento a la población” como argumento de sus reivindicaciones hacia la Administración central, mientras que aquí en la Región promueven políticas desarrollistas y el despilfarro de agua.

5º Consideramos que el Plan Especial del Alto Guadiana debe llevar aparejada una Ley de Acompañamiento para su adecuado desarrollo, la elaboración de un Plan de Ordenación Territorial de la Cuenca y el compromiso de la Junta de Comunidades de acometer de forma decidida una verdadera reconversión agraria. Esta reconversión debería posibilitar la sostenibilidad ambiental y social del sistema, garantizando el nivel de rentas de las familias agricultoras, y no de los nuevos y viejos terratenientes, como hasta ahora ha venido sucediendo.

6º Reclamamos políticas agrarias, ambientales y urbanísticas serias, coherentes y rigurosas en nuestra Comunidad Autónoma. El Gobierno regional y la mayoría de las Administraciones locales se muestran más preocupados por la rentabilidad política y electoral a corto plazo, que por la necesaria planificación de largo recorrido que atienda los intereses de la mayoría.

7º Reclamamos el cierre de los pozos ilegales, ateniéndose a las sentencias judiciales dictadas en tal sentido, y la supeditación de las extracciones al proceso de recuperación del acuífero.

8º Exigimos una moratoria en la aprobación de los numerosos proyectos de urbanizaciones asociados a campos de golf que pretenden instalarse sobre la Cuenca (Ciudad Real, Puertollano, Argamasilla de Alba, Manzanares, Valdepeñas, Malagón, etc.) Al mismo tiempo, denunciamos la actitud irresponsable y, una vez más hipócrita, de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, que uno tras otro aprueba este tipo de proyectos, a veces incluso declarándolos de Interés Regional.

9º Pedimos a las organizaciones agrarias, políticas y sindicales que piensen en los ciudadanos -en los de hoy y en los de mañana-, que no se dejen arrastrar por el populismo fácil y piensen que los intereses de los productores no están por encima de los intereses de toda la población.

10º Llamamos a la ciudadanía a que no se resigne ante esta penosa situación y a que se una a aquellas organizaciones sociales y políticas que reclaman un entorno natural digno, y una cuenca del Guadiana llena de agua y de vida.

Por todo ello, hoy, como siempre, levantamos la voz en defensa de nuestros humedales y en defensa de nuestro futuro. Denunciamos la falta de compromiso, el oportunismo y la demagogia de algunos responsables políticos, y exigimos soluciones ya. Porque aún estamos a tiempo; porque aún tenemos una última oportunidad.

Molino de Griñón, 11 de febrero de 2007