Excavadoras en la Reserva natural de Salicor

La quintería de La Hidalga, antigua villa romana ubicada dentro de la Reserva, recientemente adquirida por personas vinculadas a la constructora Grupo Oligarry, se está convirtiendo en todo un centro de operaciones desde donde se colocan señales de prohibido el paso en caminos públicos, se invita a los ciudadanos a abandonar de inmediato ciertos parajes emblemáticos, y se desfigura la armonía del patrimonio paisajístico y etnológico con construcciones de corte serrano totalmente foráneos.

Se hacía, en este sentido, una llamada acuciante al Ayuntamiento de Campo de Criptana, como administración más cercana y con competencias en la ordenación del territorio local para que tomara las medidas oportunas. Poco después las señales prohibiendo el paso desaparecieron. Todo lo demás siguió.

Es necesario, y así se está poniendo en conocimiento de la administración local, la demolición de toda la construcción ilegal realizada, así como la paralización de cualquier intento de convertir la Hidalga en Alojamiento Rural por su inviabilidad legal o la prohibición de cualquier uso masivo dentro de la zona protegida.

También se ha pedido la paralización inmediata de cualquier tipo de remodelación exterior de la Casa de la Hidalga que no se acomode a la más estricta conservación y restauración genuina de lo ya existente en cuanto a materiales y elementos. Impedir cualquier actuación de tipo infraestructural no permitida, impedir cualquier tipo de subsolado con topo en las zonas de interés arqueológico y evitar en lo posible o legalmente exigible el subsolado de suelos con capa de vegetación natural consolidada (tomillares, pastizales no labrados...).

Para complicar todo el panorama, la propiedad de La Hidalga no sólo está introduciendo perdices foráneas sino que están repartiendo por doquier multitud de criaderos y voladeros siendo que la repoblación con especies cinegéticas sólo está permitida legalmente en la zona periférica de protección y únicamente en el caso de situaciones excepcionales de baja densidad.

Solucionar de forma efectiva todas las disfunciones señaladas debe ser algo prioritario. No es admisible que Salicor, precisamente ahora que es Reserva Natural, esté recibiendo los mayores impactos en su entorno que se hayan conocido