Tranvía sí, pero no así

Arquitectura y Compromiso Social (ACS), A Contramano y Ecologistas en Acción de Sevilla, presentarán alegaciones al proyecto de ampliación del tranvía planteado por el Ayuntamiento. Porque consideran que incumple determinaciones básicas del Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU), máxima norma de la ciudad en la materia, haciendo que el proyecto carezca de la necesaria cobertura legal. Algo que obligaría al Ayuntamiento a suspender la tramitación del proyecto; y que, si no lo hace, daría pie a denunciarlo por vía judicial.

El PGOU establece en su ordenación estructural una red de transporte público que prevé un determinado trazado para la red tranviaria, circunscrita básicamente al Casco Antiguo. Y también establece que la ordenación pormenorizada de los recorridos, sistemas técnicos y gestión del tranvía deben ser fijados mediante un Plan Especial específico, por elaborarse en el primer año de vigencia del PGOU.

No obstante, el Ayuntamiento redacta directamente este proyecto constructivo, que prolonga la actual línea desde el Prado hasta Santa Justa, ignorando así la ordenación de trazados recogida por el PGOU y ese preceptivo Plan Especial previo, aún no elaborado a pesar de haberse superado ampliamente el plazo fijado.

Por otra parte, el proyecto presenta además defectos y lagunas de consideración. Entre otras, cabe destacar que no plantea un análisis de trazados alternativos; que su Estudio de Impacto Ambiental no merece ese nombre; que exige la tala de unos 230 árboles; y que propone una remodelación del viario público que va en contra de importantes criterios y determinaciones que el PGOU establece para buscar una movilidad más sostenible y una ciudad más habitable. Así, la capacidad de tráfico rodado que actualmente soportan estas avenidas, en vez de minorarse, se mantiene e incluso se incrementa en algunos tramos; y los recorridos peatonales y de bicicarriles, en vez de priorizarse y facilitarse, se ven dificultados.

Además, una actuación de este calibre requiere que su estudio financiero sea mucho más prolijo y afinado que el que se incluye en el proyecto actualmente en exposición, que se despacha en una única página.
Y por último, señalar la grave incongruencia que supone el que, para intentar disminuir la carga económica que supondrá esta intervención, el Ayuntamiento no se plantee otra cosa, precisamente, que hacer aparcamientos rotatorios por la zona. Cuando ésta es una de las más saturadas de vehículos ya en la actualidad y cuando se sabe que este tipo de infraestructuras incrementan la congestión de tráfico allí donde se implantan y, en general, fomentan el uso del coche particular.

Por todo ello, las entidades Arquitectura y Compromiso Social (ACS), A Contramano y Ecologistas en Acción presentarán alegaciones contra este proyecto, animando a otras entidades y personas a título particular a que también lo hagan.