La Junta de Castilla y León cede al chantaje de la especulación urbanística

De confirmarse la noticia aparecida estos días, de que la tramitación de la Sierra de Béjar y Candelario como Parque Natural puede ser suspendida de momento por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, Ecologistas en Acción de Salamanca denuncia la clamorosa falta de diligencia de la Junta en materia ambiental y desarrollo rural, y cuya ambigüedad está generando los enfrentamientos y la alarma social de la que habla.

El Gobierno Regional cierra la legislatura sin terminar sus deberes, dado que el mes que viene se suspenden las sesiones en las Cortes y no hay tiempo para tramitar la ley de declaración del Parque Natural de Candelario-Béjar, mostrando una vez más la debilidad del ejecutivo en materia de protección y desarrollo sostenible, con una nula credibilidad en el desarrollo de la Ley de Espacios Naturales en Salamanca.

Los ecologistas observan en esta decisión la confirmación de que los intereses ambientales para el PP están supeditados al negocio rápido del ladrillo por encima de los derechos e intereses de los ciudadanos de Salamanca para disfrutar y aprovechar de forma sostenible de un medio ambiente bien conservado.

La opción del esquí es la del fraude social, económico y ambiental sin precedentes en la provincia de Salamanca, inviable económica y financieramente año tras año, agudizado hoy por los efectos evidentes del Cambio Climático en nuestra montaña. Y el PSOE de Béjar parece tener bien asumido su papel de “palmero del PP” en los temas ambientales.


Con la llegada a la mitad de legislatura de Carlos Fernández Carriedo a la Consejería Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León se hizo pública la promesa de la declaración del Parque Natural de Candelario-Béjar antes del final de la misma, noticia que en Ecologistas en Acción de Salamanca recibimos con enorme satisfacción tras quince años de espera, cuando en 1992 se inició el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) del futuro Parque Natural. A lo largo de este tiempo, con un recrecimiento irregular de las actuales instalaciones de La Covatilla (que no han pasado las correspondientes Evaluaciones de Impacto, motivo por el que Bruselas tiene abierto en curso un expediente investigador, y en los Juzgados constan denuncias por presuntos delitos ecológicos), paralelamente se han ido sucediendo hechos significativos para entender esta posible paralización de la Junta. A fecha de hoy ya está finalizado el inventario del PORN, y ha surgido una plataforma ciudadana mayoritaria en la zona y activa para la defensa del Parque Natural, mientras que los dirigentes locales del PP y los responsables de la empresa gestora Gecobesa han seguido enarbolado la estación del esquí en La Covatilla como factor de desarrollo en medio de un descenso acusado de población en la Comarca y con alarmantes tasas de desempleo al alza.

Ecologistas en Acción de Salamanca se pregunta cómo es posible entender que el PORN elaborado por la Junta ponga sin paliativos en valor los recursos ambientales y las posibilidades socioeconómicas del Parque Natural, y los compañeros de partido del Consejero, con Alejo Riñones a la cabeza, prometan ahora más ampliación hasta la plataforma El Travieso de Candelario, sin observar que en las políticas actuales para el mundo rural ambas cuestiones tienen objetivos distantes, y vienen mostrándose como incompatibles. La hornacina de tal pretensión la constituye el nuevo Plan Director en estudio, un Plan que haría inviable la declaración del Parque Natural al apostar por “más Covatilla” y por “menos sierra y red Natura 2000”, para sonrojo del Consejero Carlos Fdez Carriedo, hecho que parece ahora confirmarse con la paralización del Parque.

Sin embargo, el engaño y el confusionismo vuelven a primera fila, pues lo justifican aduciendo razones de falta de consenso de los vecinos y de las personas a las que tal tramitación pudiera afectar, cuando el propio Ayuntamiento de Candelario se expresó por unanimidad y con rotundidad en pleno extraordinario del 31 de marzo de 2006 alegando en contra de la ampliación de La Covatilla en su término municipal, y a favor de la declaración del Parque Natural como apuesta de la gente de Candelario y alrededores por un turismo sostenible y de calidad, una apuesta por los valores de la montaña de Béjar y Candelario que se verían reflejados en la declaración del mismo. Recuérdese que los terrenos de “La Cardosa” y de “El Travieso” en Candelario, donde se pretende agrandar la estación de esquí, se encuentran protegidos a nivel Europeo por las figuras de la red Natura 2000 conocidas como ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) y como LIC (Lugar de Interés Comunitario), y bajo el Plan de Protección Preventiva que otorgó la Junta de Castilla y León con el inicio de la declaración del Parque Natural de Candelario- Béjar con el PORN del 92. Los informes técnicos europeos y autonómicos coinciden con Ecologistas en Acción de Salamanca al considerar incompatible la ampliación de la estación de La Covatilla con la preservación de los valores naturales de la sierra salmantina, recientemente declarada a mayores Reserva de la Biosfera por la UNESCO, y ello a pesar de que tampoco el PSOE de Béjar parece haber entendido el significado de un Espacio Natural Protegido y el irreversible daño del esquí alpino para una montaña de estas reducidas dimensiones, a tenor de las declaraciones de sus dirigentes, cuales palmeros de primera del PP de Alejo.

La ambigüedad de la Consejería de Medio Ambiente está generando los enfrentamientos y la alarma social de la que habla, por lo que Ecologistas en Acción de Salamanca exige al Consejero Carriedo que explique a los ciudadanos la nefasta repercusión que sobre sus economías y sus valores ambientales tendrá el quedar excluida la montaña de Salamanca de la Ley de Espacios Naturales Protegidos y sin poder entrar a formar parte de la futura Red Natura2000, al alterar los Lugares de Importancia Comunitaria de Candelario, la última apuesta europea por conservar los espacios y especies más representativos del continente, dotada de importantes fondos destinados a impulsar el desarrollo socioeconómico. Esta exclusión dejará a los pueblos de la comarca sin miles de euros que por derecho le corresponderían, a diferencia del camino emprendido por muchas zonas de Castilla y León para fijar población en el medio rural y crear empleo en sus pueblos –Batuecas y Arribes, en Salamanca; Sanabria, en Zamora; Duratón, en Segovia; Río Lobos, en Soria...–, y donde el beneficio podría ser compartido por todos los términos municipales incluidos en el Parque Natural: Puerto de Béjar, Cantagallo y Vallejera tendrían también su cuota, junto a Candelario, Béjar, La Hoya y Navacarros.

Por el contrario, como ha venido denunciando esta asociación ecologista, la sierra quedará expuesta a los intereses inmobiliarios egoístas del lobby Gecobesa del PP provincial, con Francisco Montero como director de operaciones, para sus intereses privados en El Rincón de la Condesa, entre otros. Recuérdese que Ecologistas en Acción de Salamanca viene de largo denunciando que los intereses reales de La Covatilla no se encuentran en el esquí ni en la sierra, ni, de lejos, en los vecinos de la comarca de Béjar, a los que terminará abandonando con una sierra herida de muerte por el esquí, sino en la promoción urbanística de La Condesa y la “ola enladrilladora” del señor Montero en los pueblos de la sierra salmantina y los próximos de la Sierra de Gredos de Ávila. Su última serie de hoteles con el nombre de “Real” (de Béjar, de Bohoyo, de Barco y de La Condesa y su campo de golf) es sólo el anticipo del vampirismo al que quiere someter a las posibilidades de un desarrollo sostenible y duradero de las gentes de las provincias de Salamanca y Ávila con sus Espacios Naturales Protegidos y sus Pueblos de rancio abolengo. En fechas recientes conocíamos que la fórmula del boom especulador para la provincias de Salamanca, Ávila y Cáceres será la de un Consorcio entre los Ayuntamientos de Béjar y del Barco de Ávila, y las Mancomunidades de Ruta de la Plata y del Valle del Ambroz, con el asesoramiento, para perplejidad de la ciudadanía tributaria de estas administraciones locales, de la empresa gestora del esquí alpino en la montaña mediterránea de Béjar (Gecobesa). Ecologistas en Acción de Salamanca advierte del escándalo que supone el tener que socializar los gastos (al pagar entre todos las gentes de la comarca las pérdidas millonarias que tiene La Covatilla) para ver cómo se privatizan las ganancias (con las promociones particulares de las diferentes empresas del Sr. Francisco Montero y colaboradores).

Este cerco a los espacios ecológicos, en pos del ladrillo privado, al que ya nos tiene acostumbrado el Consejero de Medio Ambiente con sus andanzas en San Glorio o sus maniobras ilegales en Las Navas del Marqués, es fruto de que su Consejería y su Servicio Territorial de Salamanca (o de León, Palencia o Ávila, en los otros casos con sospechas de que los Altos Cargos están implicados) se han revelado como organismos poco eficaces para ejercer un control fuerte sobre la valía de la Sierra de Béjar-Candelario, pues se han mostrado a menudo demasiado tolerantes con los incumplimientos marcados en las Declaraciones de Impacto Ambiental y han otorgado con mucha frecuencia permisos de obras que al ejecutarse han puesto en riesgo dicha valía. Por ello, Ecologistas en Acción de Salamanca exige también al Consejero que argumente ante la ciudadanía el preferir la ampliación de la estación de esquí de La Covatilla, y el arrincono del Parque natural de Candelario-Béjar, realizada de forma irregular, despilfarradora y prepotente, y su apuesta por un proyecto de esquí alpino en un ambiente mediterráneo que viene revelándose como un fraude social, económico y ambiental sin precedentes, en el respeto hacia el medio ambiente y los ciudadanos y ciudadanas de la provincia de Salamanca, inviable económica y financieramente año tras año, agudizado hoy por los efectos evidentes del cambio Climático en nuestra montaña.

Ecologistas en Acción de Salamanca quiere por último pedir al Consejero de Medio Ambiente del ejecutivo autonómico que rectifique la dudosa manera de haber dejado de hacer sus deberes de legislatura en Salamanca y aclare la situación a los ciudadanos de la comarca de Béjar, que quieren que la mayor expresión natural de la montaña mediterránea de nuestra provincia no quede sepultada por el descomunal proyecto de esquí alpino. Hable y actúe, por tanto, para conservar y para incentivar y dinamizar un desarrollo turístico sostenible en los pueblos de la sierra de Béjar y Candelario, arrinconando el deterioro, al dejar la Covatilla como está, sin más, y agrandando la protección con la exposición pública del PORN del Parque Natural de Candelario-Béjar en el contexto de la red Natura 2000. De lo contrario, la credibilidad del señor Consejero Carriedo estará por los suelos, reflejo de una insensatez y una falta de compromiso con Salamanca, del todo reprochables.