Error urbanístico y medioambiental en el soterramiento del arroyo Almonázar en San José de la Rinconada

El Ayuntamiento de La Rinconada está publicitando el inicio de las obras de soterramiento del arroyo Almonázar mediante la celebración de tres días de actos festivos y la presencia de la Ministra de Medido Ambiente.

Ecologistas en Acción ha remitido una carta a la Ministra en la que se le solicita que no participe en la celebración de unas obras que son reflejo de la incapacidad de las administraciones públicas de integrar los cursos de agua en los entornos urbanos. Ríos y arroyos para los que no se plantean otra solución que hacerlos desaparecer.

El ayuntamiento justifica la fiesta por la consideración de la obra de embovedamiento del arroyo Almonázar como reivindicación histórica de la población de La Rinconada, pero la demanda social surge de la situación de cloaca a cielo abierto en la que han convertido el canal por el que discurre el arroyo, donde han ido a parar los vertidos urbanos e industriales de la población, generando un importante foco de insalubridad.

Para Ecologistas en Acción la desidia en el tratamiento de las aguas residuales no hace que la obra sea medioambientalmente aceptable ya que la percepción del problema sería otra si las aguas fluyeran limpias.

Así, si se hubiese evitado la contaminación del arroyo o ésta se corrigiera, podíamos estar hablando de recuperar el arroyo como zona de esparcimiento mediante la creación de un parque fluvial, ya que las temidas avenidas se solucionaron por el desvío que se hizo del arroyo en la década de los ochenta.

Sin embargo, se opta por acabar con la "cicatriz" que divide el pueblo ocultando la mierda bajo la alfombra, a contracorriente con las propuestas del urbanismo sostenible que persigue devolver los cursos fluviales a los ciudadanos, en una obra que no sólo afecta al tramo urbano sino que ya es una realidad en los, hasta hace poco, suelos urbanizables del secadero de Gutierrez donde se ha eliminado completamente el arroyo para liberar suelo urbano.

Además, puede haber fraude en el uso de los fondos comunitarios FEDER que se van a utilizar para financiar la obra ya que estos fondos están destinados a obras de restauración paisajística y ambiental de cauces y no a actuaciones de soterramiento que eliminan el dominio público ligado al río para convertirlo en avenidas y urbanizaciones.

Ecologistas en Acción está recopilando información sobre los proyectos financiados con fondos FEDER para la conservación y restauración de ríos y arroyos que se están empleando en soterramientos y desvíos de cauces como los de Gines, el Tamargillo en Sevilla y este de Rinconada para informar a la Comisión Europea y pedir que se pronuncie sobre si se está haciendo un uso adecuado de estos fondos.




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