Rotundo fracaso del Día sin Coches

Ecologistas en Acción califica de rotundo fracaso la celebración en Salamanca del Día sin Coches, y de toda la Semana Europea de la Movilidad, y culpa al gobierno municipal de no tomar las medidas necesarias para acabar con la insostenible carga ambiental y social que la apuesta por el transporte privado nos obliga a soportar.
Los cortes de trafico en la ciudad han sido poco mas que anecdóticos, y la reducción en el tráfico de vehículos apenas se ha hecho notar.

La organización ecologista considera que la causa de este fracaso hay que buscarla en la falta de interés y de convicción que muestra el Ayuntamiento a la hora de secundar esta convocatoria. Para este Ayuntamiento es una actividad mas que debe realizar, de la que luego, no saca ningún tipo de conclusión ni acción posterior, en definitiva, se han limitado a plantear una serie de actividades sin ningún fondo y totalmente vacías de contenido. No se ha anunciado ninguna medida concreta y permanente en relación con el objetivo marcado este año a nivel europeo: CALLES SEGURAS PARA LOS NIÑOS; ni se ha comentado nada de la puesta en marcha de planes de movilidad sostenible, o de la inclusión en las políticas municipales de medidas tendentes a reducir el uso del automóvil en beneficio de otros modos de transporte
menos agresivo.

En esta semana Europea de la Movilidad dedicada a los niños, Ecologistas en Acción quiere llamar la atención sobre el grave peligro que supone el tráfico y el diseño actual de ciudades como la de Salamanca para los niños. Cada año más de 2000 menores mueren en la UE en accidentes de tráfico, la mayoría en el camino de casa a la escuela. Cruzar una calle es una de las actividades más peligrosas a las que se enfrenta un niño. El riesgo de ser atropellado aumenta con las velocidades de circulación, pero no impide que la superación de los límites de velocidad sea una práctica habitual, gracias a la permisividad y a la falta de control de las autoridades municipales. Las principales víctimas de los atropellos son precisamente los niños y los ancianos. Estos colectivos son también las principales víctimas de la contaminación atmosférica y acústica provocada por los coches.

La falta de seguridad en las calles, dominadas por los automóviles, limita su movilidad y su autonomía. Los niños no pueden ejercer su derecho de andar solos por la ciudad, camino de la escuela, por ejemplo, ni su libertad para jugar y relacionarse con otros niños en la calle lejos del control de los adultos. La ausencia de seguridad se traduce para ellos en el encierro en sus casas y en la prohibición de salir a la calle solos. No es extraño, pues, que la principal reivindicación de una niña italiana a su municipio sea ésta: "Yo quiero de esta ciudad la libertad de salir de casa".

Para conseguir, pues, "ciudades seguras para los niños", Ecologistas en Acción propone a los responsables municipales que incorporen a sus políticas de movilidad las siguientes medidas:

- Un estricto control de los límites de velocidad de circulación en todas las vías urbanas y tolerancia 0 para las infracciones.

- Establecimiento de pasos de peatones seguros y amplios en todos los cruces, con un aumento de los tiempos semafóricos para los peatones.

- Realización de "itinerarios escolares" por toda la ciudad, que permitan a los niños ir andando o en bicicleta a la escuela y a los lugares de juego, por rutas seguras, libres de coches.

- Puesta en práctica, en todos los barrios, de medidas de "pacificación del tráfico" en amplias zonas, con limitaciones de velocidad a 20-30 km/h, dando prioridad a peatones y ciclistas, realizando itinerarios sinuosos para los coches, colocando bandas elevadas en la calzada y cuantas medidas sean necesarias para obligar a los automóviles a adecuar su velocidad a valores seguros para los otros usuarios de la vía.

- La extensión de la experiencia, ya puesta en práctica en algunas ciudades, consistente en dar la voz a los menores, por medio de "Consejos de Niños", donde ellos puedan expresar sus necesidades y qué tipo de ciudad quieren. Es posible que así, la ciudad deje de ser percibida exclusivamente con los ojos del automovilista y bajo la mirada de los más pequeños se democratice y se convierta en un buen lugar para vivir, tranquilo, limpio, agradable y seguro.

Ecologistas en Acción seguirá denunciando las políticas de apoyo al automóvil y luchando por una ciudad cercana, sin ruidos, sin contaminación, sin coches, cohesionada por el transporte público, que favorezca el transporte a pie y en bicicleta, y cuyas calles vuelvan a ser lugar de encuentro y comunicación y no de aparcamiento y paso de vehículos; calles seguras para todos. En definitiva, unas ciudades para vivir.