Declaración en el 4º Aniversario de la Guerra de Iraq

DECLARACION DEL FORO SOCIAL DE SEVILLA EN EL 4º ANIVERSARIO GUERRA DE IRAQ.

La Asamblea Internacional contra la OTAN, la guerra y el imperialismo reunida en Sevilla el pasado 4 de Febrero, acordó convocar movilizaciones los días 17 al 20 de marzo coincidiendo con el 4º aniversario de la agresión imperialista a Iraq. Hace cuatro años, millones de personas en todo el mundo salieron a las calles para denunciar la criminal guerra que Estados Unidos, con el complot de algunos gobiernos europeos, entre ellos el español, se disponí­a a declarar contra el pueblo iraquí­. Una infernal maquinaria de combate se desplegó en aquel paí­s y a pesar de que no se hallaron armas de destrucción masiva, sin embargo la invasión militar es responsable de que, entre marzo de 2003 y julio de 2006, como consecuencia directa de esta ocupación, 654.965 personas hayan muerto en Iraq, el 2,5% de la población, la gran mayorí­a de ellas (el 91%) por actos violentos y el resto debido al deterioro de las condiciones de vida. Este férreo dispositivo militar ha llevado la muerte y el dolor a todo un pueblo, ha provocado el desplazamiento interno de 350.000 iraqui­es y el de otros tres millones que han abandonado su país­s desde el inicio de la ocupación. El saldo al dí­a de hoy de la "democratización" iraquí son miles de viudas, ancianos que mendigan entre las ruinas y niños con hambre que son explotados sexualmente y que duermen en las calles desoladas, entre escombros. Según UNICEF "el 25% de los menores de entre seis meses y cinco años sufre malnutrición aguda o crónica; si se incluye la incidencia de bajo peso, los estados carenciales nutricionales afectan a uno de cada tres menores iraqí­es". Todo ello, en la tierra de la antigua Mesopotamia donde un día surgiera la cultura más antigua del mundo, Sumeria.

La invasión extranjera ha arruinado las condiciones de vida de Iraq y ha derruido sus estructuras políticas, sociales y culturales. Todo un infierno de carnicerí­a, devastación, torturas y sufrimiento diseñado con antelación por el complejo militar-industrial estadounidense, junto a sus gobiernos aliados y sólo motivado por los intereses imperialistas para el control geopolí­tico de la zona y para el aseguramiento estratégico de sus recursos petrolí­feros.

Junto a las tropas de ocupación se han desplegado por el país centenares de empresas de seguridad privada y complejos entramados de contratistas anglonorteamericanos expertos en destrucción y reconstruccion y en la especulación con la guerra. De manera deliberada los EE UU han propiciado, alentado y manipulado los enfrentamientos entre iraquí­es de distintas creencias religiosas o etnias, han preparado atentados sangrientos para poder culpar a sunní­es en unos casos o a los mismos consentidos escuadrones de la muerte del ministerio del interior, generando un clima de apariencia de guerra civil para poder publicitarse como los pacificadores, una diaria matanza a la que no poco contribuye la locura fanática de Al-Qaeda. Esta misma lógica de dominio geoestratégico de carácter imperialista, de desarticulación polí­tica de todo el Oriente Medio y de generación de negocios para las multinacionales occidentales es la que subyace al discurso de la "guerra preventiva" y de la "lucha contra el terrorismo" que lidera Bush, pero que es enunciado conjuntamente por la mayorí­a de los gobiernos europeos y por su funesto dispositivo militar, la OTAN. Los ejércitos extranjeros que mantienen la ocupación de Palestina, de Lí­bano, de Iraq, de Afganistán, de la nación saharaui, como de las distintas guerras que se dan en Africa: Sudan, cuerno de África, así­ como decenas de bases militares por todo el planeta, configurando la nueva imagen colonial e imperialista del capitalismo occidental para el siglo XXI y amenazando ahora al mundo con una nueva extensión de la conflagración hasta Irán. También para ello planifican instalar misiles en los paises de la antigua Europa del Este con el consiguiente peligro de enfrentamiento con Rusia.

Hay que seguir luchando contra las bombas y contra los incendiarios, contra los discursos que agitan vientos de guerra y que siembran el odio, en cualquier latitud del mundo y aquí­ también. Apostamos por la justicia y por la paz, por la soberanÃía de los pueblos y por su libre hermanamiento, por el diálogo, tanto en Bagdag, Nablús o Kabul,como en Bilbao, Barcelona o Sevilla.

Convocamos a una nueva movilización ciudadana contra la guerra. Denunciamos los crímenes de estado que perpetran día a dí­a la OTAN y el conjunto de los ejércitos extranjeros desplegados en estos paí­ses. Defendemos el derecho a la resistencia de los pueblos invadidos y exigimos la vuelta inmediata de las tropas españolas desplegadas en Lí­bano y Afganistán, porque constituyen expediciones militares de ocupación y colaboran con las polí­ticas coloniales.

NO A LA GUERRA

POR LA PAZ, POR EL DIÁLOGO Y CONTRA LA VICTORIA

DISOLUCIóN DE LA OTAN

BASES FUERA

CON EL LEGITIMO DERECHO DE LOS PUEBLOS A LA RESISTENCIA

QUE VUELVAN LAS TROPAS MILITARES DE LÍBANO Y AFGANISTÁN