Una tubería pretende unir el Pinar de la Morla y el campo de golf de Arcos

Ecologistas en Acción ha observado como se construye una zanja con una tubería que va desde el Pinar de la Morla hasta dentro del campo de golf. Se está abriendo una zanja de cerca de 2000 metros, en el carril de los Aceiteros y se están uniendo tuberías de unos 28 centímetros de grosor. Nos preguntamos si las obras que se realizan tienen todas las licencias correspondientes. No aparece ningún cartel informativo en el que se indique la empresa o institución que la realiza o el presupuesto de la misma. Esperamos que árboles centenarios no sean también talados, como un pino majetuoso situado cerca de la entrada de la Finca la Almenilla.

El agua es un bien público, siendo las autoridades los primeros responsables de su uso sostenible. La DIA (Declaración de Impacto Ambiental) establecía que el riego del campo de golf sólo podría utilizar agua de la Estación Depuradora. El campo de golf sólo puede utilizar agua depurada, aunque ahora se diga que es para las viviendas. Dentro del campo de golf ya hay otros pozos. Hace unos meses la Consejería de Medio Ambiente paralizó unas obras ilegales en una vía pecuaria que se estaba ensanchando. Arrancaban matorral noble mediterráneo y especies protegidas para acceder más fácilmente al campo de golf por su parte trasera-izquierda. Es decir, se cometía un delito ecológico con el beneplácito de la autoridad local.

Ningún campo de golf es “ecológico y sostenible”. Esta denominación, que se ha puesto de moda y que acoge a numerosos proyectos, es una falacia. Es una mentira fácilmente demostrable. El uso desmesurado de un recurso tan valioso y necesario como el agua, cada campo de golf consume aproximadamente el agua de unos 15.000 ciudadanos, es contrario a los principios de la ecología, de la sostenibilidad y de la solidaridad social. A este consumo hay que unir el de las viviendas que están dentro.