Palencia libre de transgénicos

Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, COAG, Red de Semillas y Pataforma Rural expresan su satisfacción por la aprobación de la Moción por la que se declara el municipio de Palencia “Zona Libre de Transgénicos”, que ayer 15 de marzo (Día Internacional de los Derechos del Consumidor) se votó en Pleno, con el voto favorable de Izquierda Unida, PSOE y en contra del Partido Popular. Se trata del comienzo de una campaña que persigue conseguir esta declaración en todos y cada uno de los municipios de la provincia y posteriormente en toda la comunidad.

Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, COAG, Red de semillas y Pataforma Rural animan a que las declaraciones de Zonas Libres de Transgénicos se extiendan al resto de municipios, provincias y Comunidades Autónomas.

“Expresamos hoy una profunda satisfacción pues vemos más cercano el deseo de la mayoría de los ciudadanos, que, conscientes de los peligros de estos cultivos modificados genéticamente (MG), quieren vivir en un mundo sin transgénicos”, afirma Isabel Bermejo, responsable de Transgénicos de Ecologistas en Acción. “Este pequeño paso es muy importante en el largo camino hasta que nadie se atreva a utilizar a la naturaleza y a los ciudadanos en un gigantesco experimento genético”, añade David Sánchez, responsable del Área de Transgénicos de Amigos de la Tierra.

La comercialización de alimentos transgénicos es un acto irresponsable que convierte a los consumidores en cobayas humanas. Las multinacionales agrotecnológicas (que desean que para el 2010 haya componentes transgénicos en un 60-70% de los productos comercializados) se prometen grandes beneficios económicos, mientras el riesgo lo asumen los ciudadanos y el medio ambiente. Ante este panorama, las encuestas siguen mostrando el rechazo masivo de los consumidores a los transgénicos.

Diez años después de su introducción en los mercados, las grandes promesas de los cultivos transgénicos están muy lejos de hacerse realidad: Ni han aumentado el rendimiento de los cultivos; ni han mejorado la calidad de los alimentos y del medio ambiente; ni han contribuido a solucionar el problema del hambre en el mundo. Por el contrario, en los principales países productores están apareciendo ya problemas agronómicos relacionados con este tipo de cultivos, se están agudizando los problemas ambientales como el abuso de pesticidas y empeoran las situaciones de pobreza, injusticia y exclusión social.

El pasado martes un grupo de expertos del departamento de ingeniería genética de la Universidad de Caen, Francia, presentó un nuevo estudio, en el que se demuestra que las ratas de laboratorio alimentadas con un maíz modificado genéticamente (MG) producido por la multinacional biotecnológica Monsanto han mostrado signos de toxicidad en el riñón y en el hígado [1]. Hay que recordar que este maíz está aprobado para consumo humano y animal en la UE; es la primera vez que un producto transgénico aprobado ha mostrado evidencias científicas de efectos tóxicos en órganos internos.

El estudio, publicado en la revista científica “Archives of Environmental Contamination and Toxicology”, analiza los resultados de las pruebas de seguridad presentados por Monsanto a la Comisión Europea para obtener la autorización de comercialización en la UE para su variedad de maíz transgénico, MON 863 [2] . Los datos muestran que el MON863 tiene asociados riesgos significativos para la salud; sin embargo, la Comisión Europea concedió licencias para comercializar este maíz tanto para el consumo humano como para el consumo animalPara más detalles consulte el informe de Greenpeace (en inglés) [3].

En España, el país europeo con mayor superficie de cultivos transgénicos -53.000 hectáreas de maíz en 2006 según el Ministerio de Agricultura- existe una absoluta falta de control y de seguimiento de sus repercusiones, así como falta de transparencia y de trazabilidad, como ha puesto en evidencia el informe “La Imposible Coexistencia”
 [4]. “Recordemos que, ante la agresión sin precedentes que suponen estos peligrosos cultivos, son ya 172 las regiones y 4500 los municipios de toda la EU que se han declarado libres de transgénicos, lanzando así un claro mensaje a una Comisión Europea que sigue anteponiendo los intereses de las multinacionales a los de los ciudadanos y del medio ambiente” ha declarado Juan-Felipe Carrasco, responsable de Transgénicos de Greenpeace. Un gran número de organizaciones sociales y agrarias lleva años reclamando la retirada de los cultivos transgénicos. En palabras de Andoni García Arriola, de la COAG, “el territorio español, deplorablemente, ha sido estos años pionero y campo de pruebas de los cultivos transgénicos en la Unión Europea y la población agraria esta sufriendo presiones constantes (y falsas promesas), para que sus campos se llenen de variedades transgénicas, destruyendo así el modelo de agricultura que la sociedad les esta demandando”.