Nueva tala de arbolado urbano

Si hace unos días Ecologistas en Acción denunció la tala ilegal (sin licencia municipal) de más de 25 chopos por parte de la Gerencia del Hospital Clínico ahora se trata de la Universidad Pontificia, nuevamente, que ha eliminado esta vez los chopos situados ante la residencia que ha construido en la Avda. Ramos del Manzano (frente al edificio FES del Campus Unamuno).

Otras casos recientes de talas de arbolado maduro en nuestra ciudad son las efectuadas por Construcciones Curto en la Avenida de Raimundo de Borgoña junto al Cuartel de Ingenieros de General Arroquia, en el solar donde se está construyendo el INSS en el Paseo de Canalejas (en la zona delantera del edificio, donde ahora se quiere ajardinar), en la residencia de los Trinitarios en la Avda. de Filiberto Villalobos, en los terrenos de la Universidad Pontificia frente a la Facultad de Comunicación en el Campus o la de los jardines del Hospital de la Trinidad, donde se ha construido un aparcamiento subterráneo. Estas talas en propiedades privadas están reguladas por una ordenanza municipal que obliga a obtener licencia pero se incumple sistemáticamente ante la pasividad de los técnicos municipales. Ecologistas en Acción exige al Ayuntamiento que estas talas no se permitan salvo en casos excepcionales, y cuando se autoricen, se condicionen a la reposición del arbolado pero con plantones de gran porte.

Tampoco podemos olvidar la labor arboricida del propio Ayuntamiento de Salamanca. Por ejemplo la eliminación de los chopos en la remodelación del Parque de Picasso, en contra de lo previsto en el proyecto, viene a confirmar que el arbolado maduro en Salamanca se trata como si fuese mobiliario de quita y pon.
Recordemos algunas eliminaciones de arbolado: en la construcción de la Glorieta de Castilla y León, en el Campo de San Francisco, en la plaza de La Fuente (cuyos plátanos se trasplantaron pero, dejados a su suerte en La Aldehuela, acabaron por secarse en su mayor parte), en la Gran Vía o en la plaza del Barrio Vidal.

En lugar de adaptar las obras públicas para conservar los árboles, estos son las primeras víctimas, lo cual impide que exista arbolado de gran porte en nuestra ciudad. Y, en todo caso, si no quedase otro remedio queda la posibilidad del trasplante en lugar de la tala salvaje y con saña.

Rechazamos el argumento de que no pasa nada por talar algunos árboles puesto que se repondrán en mayor número, porque no es lo mismo un árbol maduro que otro recién plantado, que es posible que no prospere, y si se quiere plantar árboles que se haga pero conservando los ya existentes. Ecologistas en Acción exige que se integre el arbolado maduro en los nuevos proyectos, evitando la tala o el trasplante, adaptando la obra al arbolado y no a la inversa.
El Servicio municipal de Jardines se limita a inventar excusas para justificar las talas y a proponer costosas plantaciones de nuevo arbolado, que no siempre prospera por falta de atención. Los chopos se talan porque según dicen los incompetentes técnicos de jardines del Ayuntamiento son un riesgo potencial para los viandantes y vehículos. Ojalá el Ayuntamiento fuera tan diligente a la hora de prevenir el peligro cierto de atropellos en nuestra ciudad, al ritmo de más de cien peatones por año.