Envenenamientos de fauna

La muerte de un perro tras ingerir un cebo presuntamente envenenado enciende las alarmas sobre el uso de veneno.

El suceso se produjo la semana pasada cuando una vecina de la aldea de El Tarajal paseaba con su perro por las inmediaciones del río Salado.

Tras ser alertados de la muerte del can, miembros de Ecologistas en Acción realizaron una batida por la zona, con el fin de localizar más cebos envenenados.

El cadáver del perro fue retirado por miembros del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil, estando a la espera de conocer los resultados del análisis.

No es la primera ocasión en la que se producen episodios de envenenamiento, tanto de animales domésticos como de fauna silvestre, en la zona. Cabe recordar que el pasado año la Consejería de Medio Ambiente suspendió temporalmente la actividad cinegética en un coto de caza por este motivo.