El Ayuntamiento de Sigüenza da luz verde a Segontia Golf

Dalma, Ecologistas en Acción, WWF/Adena y la Plataforma SOS Sigüenza, consideran la postura del Ayuntamiento de Sigüenza, totalmente contraria a los criterios de la "alardeada" agenda local 21, que pretenden implantar en la Ciudad del Doncel. Un proyecto irracional, totalmente insostenible, en una ciudad patrimonio histórico-artístico.

El pasado martes 27 de marzo de 2007, el pleno del ayuntamiento de Sigüenza, aprobaba con los 10 votos a favor del PSOE y PP (y la abstención de IPS), la vía libre para que el grupo inmobiliario Realitas continúe con los tramites administrativos para conseguir la recalificación de unos terrenos rústicos para la construcción de una macro urbanización de 1700 chalets y un campo de golf de 18 hoyos.

La propuesta de construcción de una macro urbanización de 1700 viviendas, un campo de golf y un complejo hotelero, por el Grupo Segontia Golf, la consideramos inviable e inaceptable, por los siguientes motivos:

1.- Proyecto Insostenible (fuera de la Agenda 21 local)

Un proyecto de este tipo (y cualquier otro de estas características, aunque sea de menor impacto) no es sostenible en los tres sentidos del término:

No es sostenible porque no se puede mantener una población y unos usos que necesitan una cantidad de agua mayor que la capacidad de recarga de los acuíferos; No lo es porque no tiene en cuenta a las generaciones futuras a las que se les deja una hipoteca irreversible, y no lo es porque contamina el agua por encima de la capacidad auto regenerativa de la naturaleza.

Además no es sustentable porque priva a la comunidad local de su territorio tradicional, de su capacidad política, de parte de sus costumbres y modos de vida.

2.- Demandante de ingentes cantidades de agua

Los consumos estimados para un campo de tipo medio (18 hoyos) se establece en 386.000 m3/año.

Es decir un campo de golf de 18 hoyos consume en agua lo mismo que 7.692 hogares (Mucha más agua que la que actualmente consume Sigüenza al año, con sus 4600 habitantes).

En el caso de ser regado con aguas residuales, se necesita el agua residual de una población de al menos 12.000 habitantes (y si se riega con agua de primer uso, necesita el equivalente a una población de entre 8 mil y 15 mil habitantes).

3.- Problemas ambientales del campo de golf

Los campos de golf usan cantidades enormes de fertilizantes, funguicidas, herbicidas, y pesticidas. Todos estos agro tóxicos irían a parar a los acuíferos y finalmente a los arroyos que desembocan en el Henares, por lo que las huertas que riegan en su vega lo harían con esta agua contaminadas, y lo sobrante iría a parar a los pantanos de la Vega del Tajo.

4.- Impacto en los espacios protegidos de la Red Natura 2000.

La urbanización de Segontia Golf aumentará todavía más los problemas y el impacto ambiental que ya sufren el Parque Natural del Dulce y el Lugar de Interés Comunitario (LIC) “Valle y Salinas del Salado”, ocasionando un grave e irreversible impacto ambiental a los valores naturales, tanto fauna como flora, objeto de su declaración como espacios naturales protegidos.

5.- La especulación: principal objetivo de Segontia Golf

Desde el momento que se gesta la idea, se inician las gestiones con los propietarios, con el objetivo de conseguir hasta un 51 % del total de las 200 has., para posteriormente recalificar unos terrenos baldíos, rústicos, a urbanizables. En esas negociaciones se ha ofrecido a los propietarios 0,60 € el metro cuadrado, y la empresa terminará vendiéndolo a mas de 1000 € el metro cuadrado, es decir en solo un par de años, multiplican el valor de las tierras por 1666. Quien permite esto, es la Administración Pública, cómplice y pasiva ante el actual valor de la vivienda. HAY QUE PARARLOS.

Según los expertos, tener un campo de golf asociado a una urbanización supone poder vender las viviendas un 30% más caras.

En el caso que nos ocupa, no existe otro objetivo: Sigüenza es una localidad con temperaturas extremas: bajo cero cuatro meses al año, y altas temperaturas en julio y agosto. ¿Se imaginan a los golfistas, bajo una helada o nevada impresionante, jugando en el campo de golf de Sigüenza?

6.- Beneficios para la comarca. ¿Para quién?

Beneficios privados, de unos pocos, los habrá, como ya queda demostrado en el punto anterior; pero la pregunta que debemos hacernos, es si suponen un beneficio o al menos no son un lastre y un perjuicio para el conjunto de la sociedad.

Existe un problema que deben afrontar las arcas públicas municipales y es el de la construcción, instalación y mantenimiento de nuevos servicios asociados a estas instalaciones. Y se trata de un problema enorme. Porque en el caso que nos incumbe supondría ampliar tremendamente la capacidad de la red de abastecimiento de agua. Y eso sin hablar del gasto energético por el bombeo. A ello debemos añadir todas las infraestructuras y servicios con los que hay que dotar a unas urbanizaciones, que no suponen necesariamente un aumento de la población fija y que en buena parte sólo estarán ocupadas algunos meses al año.

Ya se sabe que los españoles somos poco aficionados a este deporte, que es más bien un deporte de ejecutivos y similares angloamericanos. Aun así, los jugadores se limitan, por término medio, a ocupar las instalaciones en un 25% de su capacidad. Es decir el 75% del tiempo disponible permanecen inactivos (Datos de la Cámara de Comercio de Almería).




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