Problematica que están padeciendo los agricultores con la Colada de El Fontanal

En relación con la problemática que están padeciendo los pequeños agricultores limítrofes con la Colada de El Fontanal, Ecologistas en Acción de Chiclana quiere manifestar :

Que por prudencia nos hemos mantenido al margen, pero no indiferentes, ante lo que les está sucediendo a estos agricultores, con la esperanza de que el Ayuntamiento con el Sr. Román Guerrero a la cabeza, iba a dar una justa solución a este tema. Desgraciadamente, el Alcalde ha decidido impulsar la aplicación, en este caso, la Ley a rajatabla cometiendo una injusticia hiriente y abiertamente discriminatoria.

La famosa Orden Ministerial de 1960 proponía para la vía pecuaria una anchura de 10 mts y la desafectación de los terrenos sobrantes, que por distintos avatares no se llegó a ejecutar. A diferencia de otras vías pecuarias, la anchura que actualmente tiene cumple la finalidad que marcan los nuevos reglamento y ley de vías pecuarias y desconocemos a ciencia cierta qué ha hecho al Ayuntamiento proponer su total recuperación. Realmente, no hablamos ya de toda la colada (ocupada por edificaciones al margen del planeamiento) sino del último tramo, que es lo que verdaderamente queda de ella. En su día, presentamos alegaciones a la propuesta de deslinde por entender que la Administración hacía recaer sobre los pequeños agricultores todo el ancho de la vía pecuaria “sin tocarle un solo centímetro” a los grandes propietarios pero las desestimaron.

La injusticia discrimatoria que se comete con estos pequeños agricultores contrasta con:

  1. El trato que la Administración da a los demás tramos de la vía pecuaria, ocupada, como hemos dicho, por viviendas construidas al margen del planeamiento. Estamos absolutamente convencidos de que si estos agricultores, en vez de dedicarse a generar riqueza con su trabajo de sol a sol y a respetar el planeamiento general, hubiesen parcelado y edificado como lo han hecho los demás, hoy no tendrían ningún problema y, por supuesto, no estaríamos hablando del deslinde de la Colada de El Fontanal. Paradojas de la vida. Se castiga al que acata la ley.
  2. El trato que la Administración dio a otras vías pecuarias. A los grandes empresarios del Novo Sancti-Petri, el Ayuntamiento les dio licencia para construir ilegalmente sobre la Vereda de Cádiz. Tuvimos que acudir al TSJA, que nos dio la razón. Recuperamos la Vereda de Cádiz y la Colada de Carabineros pero la dejaron con la anchura que proponía la OM de 1960. El resto de la vía pecuaria se lo vendieron a precio de saldo. Estas dos vías pecuarias, junto con el Cordel de Buscavidas (que “le entregaron” a Jesús Martínez) eran las de más valor e importancia en Chiclana y sin embargo el Ayuntamiento, en contra de los intereses generales, las redujo a su mínima expresión. Los favores a estos grandes propietarios no quedaron ahí: el trazado de la Vereda de Cádiz, por ejemplo, se modificó para que en vez de discurrir en primera línea de playa, la retrasaron para que pasase por detrás de los hoteles, con lo cual su importancia paisajística quedaba limitada seriamente. Extremos similares de trato de favor a grandes propietarios podríamos contar de otras vías pecuarias y caminos públicos en la zona de Polanco y de Rincones del Molino.
  3. La mayoría de los expedientes de deslinde de las vías pecuarias que estaban para ser deslindadas, y que en gran medida afectaban a grandes propietarios del suelo, han caducado mientras que la tramitación del expediente de deslinde de la Colada de El Fontanal fue “en volandas y a toda prisa”.

Pero, en nuestra opinión, hay una razón aún más “burda, ruin y descarada” por la que el Sr. Alcalde ha mostrado tanto celo en deslindar y recuperar toda la anchura del pequeño tramo que queda de la Colada de El Fontanal.

Los tremendos cambios en la estructura de la propiedad en la zona de El Fontanal y aledañas, las de mayor valor paisajístico y mejor conectadas del pueblo, indican como los grandes y medianos propietarios del suelo de Chiclana están tomando posiciones para sus futuras operaciones inmobiliarias. Esta es la verdadera y única razón por la que, en base a lo antedicho y otras “circunstancias” que por ahora no mencionaremos, nosotros pensamos que el Sr. Román se ha tomado como una cuestión de la máxima prioridad e importancia el deslinde de este pequeño tramo que queda de El Fontanal.

Por todo lo dicho, La Chinita en el Zapato anima a los pequeños agricultores a seguir luchando por sus derechos, por recibir un trato no discriminatorio y por preservar, para beneficio de toda la colectividad, la actividad agrícola.