La provincia de Cádiz condenada a la dictadura del coche

Los Presupuestos Generales del Estado para el próximo año, dados a conocer esta semana, siguen profundizando en la estrategia institucional de aumentar nuestra dependencia del automóvil privado. Al tercer acceso a Cádiz para coches o la duplicación de la N-340, entre otros proyectos ya previstos, se suma ahora la duplicación de la N-IV entre Jerez y Cádiz, que persigue como escenario final contar con 8 carriles de autopista entre Sevilla y Cádiz.

A pesar de que el programa del PSOE en materia de transporte en las últimas elecciones generales se titulaba "Una política de infraestructuras y transporte al servicio de la movilidad sostenible y del equilibrio territorial", las infraestructuras de transporte previstas están al servicio de la movilidad más insostenible y desequilibradora del territorio, que es la basada en el automóvil particular. En dicho programa, el Partido Socialista hace una apuesta por:

- Impulsar una integración de la política española de transportes en el marco de la futura Estrategia Nacional de Desarrollo Sostenible, a través de políticas de movilidad sostenible con creciente respeto al medio ambiente.

Sin embargo, la política de infraestructuras de transporte se sigue basando en la construcción de autovías y autopistas, desarticuladoras del territorio, al favorecer las largas distancias frente a las cortas, y generadoras de un elevado impacto ambiental, por la fragmentación que producen en el territorio y el aumento del consumo de petróleo que provoca el incremento en la velocidad de circulación, entre otros aspectos.

- Desarrollar un Plan de Infraestructuras y Servicios del Transporte, que se someta a una evaluación ambiental estratégica, que sirva de marco para la planificación de las infraestructuras a medio y largo plazo.

Sin embargo, se sigue sin planificar ni evaluar los impactos territoriales y ambientales de las infraestructuras. Una evaluación ambiental estratégica implica optar por las soluciones que impliquen un menor impacto ambiental, y, en ese caso, el transporte público siempre gana al coche.

- La construcción de nuevas vías de gran capacidad deberá integrarse dentro de la planificación intermodal del sistema de transportes.

Sin embargo, los proyectos de autovías y duplicaciones de carreteras se siguen contemplando como proyectos aislados y sin tener en cuenta más que la propia red de carreteras, sin contemplar su relación ni influencia sobre los modos colectivos de transporte. Planificación intermodal significa que el ferrocarril y otros modos colectivos pueden y deben plantearse como alternativa a la ampliación de la red de carreteras.

- Accesibilidad para todos. En la promoción del ferrocarril, incrementando su importancia frente al transporte por carretera, tendrá prioridad la mejora de la accesibilidad de los ciudadanos, potenciando la red de trenes de cercanías y regionales como fórmula para mejorar la movilidad en las áreas metropolitanas.

Sin embargo, la prioridad sigue siendo para las infraestructuras de carreteras, y el ferrocarril sigue teniendo un papel muy secundario. No hay un sólo proyecto nuevo de ferrocarril en la provincia respecto a los a que ya estaba desarrollando el anterior gobierno del PP.

En definitiva, a pesar de la declaración de intenciones que suponía el programa electoral del actual gobierno, su propuesta presupuestaria en infraestructuras de transporte para la provincia de Cádiz es una continuación de la política desarrollada por el anterior gobierno el PP, que perseguía favorecer a la industria del automóvil y aumentar nuestro consumo de petróleo. Ninguno de los proyectos de vías de gran capacidad desarrollados por el anterior gobierno son cuestionados, sino que, además, se incluyen otros nuevos, como es la duplicación de la N-IV. La apuesta por promover el ferrocarril no se ha traducido en nuevas realidades en nuestra provincia, donde la única línea contemplada sigue siendo el eje Sevilla-Cádiz, ya desarrollado por anteriores gobiernos. No hay, en cambio, nada previsto sobre otros ejes ferroviarios que conecten la Bahía de Cádiz y Jerez con el Campo de Gibraltar y la Costa Noroeste, claves para revertir la actual dominancia del automóvil y el transporte de mercancías por carretera en la provincia.