Propuestas para la mejora de la ordenanza del ruido de Salamanca

Ecologistas en Acción ha presentado una serie de sugerencias y propuestas en el periodo de información pública, que ha concluido hoy, a la nueva Ordenanza Municipal para la Protección del Medio Ambiente contra la Emisión de Ruidos y Vibraciones.

Ecologistas en Acción cree que luchar contra la contaminación acústica supone hacerlo en favor de nuestra salud y calidad de vida y por ello se deben poner los medios no sólo normativos, ya que de nada serviría la nueva Ordenanza mientras no vaya acompañada de la creación de una Unidad de lucha contra el ruido, con los medios humanos y materiales adecuados (técnicos especializados en número suficiente, sonómetros, un centro de medida homologado, etc.), además de implicar a la policía municipal de una forma más activa en el control permanente de las fuentes emisoras: vehículos, aparatos de música, industriales, etc.

Ecologistas en Acción ha propuesto que en la nueva Ordenanza se incluya expresamente una regulación referida a las motocicletas que limite los niveles de inmisión, prevea sistemas de control y sanciones adecuadas; incluyéndose también las motocicletas de reparto de todo tipo. Además se sugiere la instalación y puesta en funcionamiento de un Parque de Control Acústico para medición y control de ruidos de vehículos en las condiciones adecuadas y así poder multar a las motos y ciclomotores que incumplan la ordenanza de ruidos en la calle. El propio Ayuntamiento debe dar ejemplo, en opinión de Ecologistas en Acción, adaptando la flota de vehículos municipal, con el fin de que no superen los límites establecidos.

Ecologistas en Acción considera que el Ayuntamiento tiene un instrumento privilegiado para el control del ruido que son las licencias. La licencia ambiental de una empresa debe también condicionarse a la instalación de medidas preventivas en el local; y en el caso de empresas que utilicen vehículos (por ejemplo reparto de comida, mensajería, etc.) la licencia debe condicionarse al parque de vehículos que, tendría que ser controlado por los técnicos municipales de la Unidad de lucha contra el ruido (cuya creación proponemos).

También se sugiere que cualquier licencia de obras en bares, cafeterías, discotecas o industrias con maquinaria debería condicionarse a la previa inspección por parte de los servicios técnicos municipales de lucha contra el ruido que determinen medidas de aislamiento acústico como condición previa a la obtención de la licencia. Lo mismo sería aplicable en el caso de venta o traspaso de este tipo de locales.

Ecologistas en Acción advierte que el régimen de sanciones de la nueva Ordenanza Municipal resulta ser más permisivo que el dispuesto en la Ley 37/2003 del Ruido, de 17 de Noviembre, al igual que las sanciones que se recogen en el borrador de Anteproyecto de Ley del Ruido de Castilla y León, de 28 de Junio de 2004. Dado que uno de los objetivos de esta nueva Ordenanza Municipal es adaptarse a la nueva Ley Estatal y a la Autonómica, el régimen de sanciones debería ser más restrictivo tal y como se recoge en estas leyes, quedando así la cuantía de las sanciones:

- Infracciones leves: multa de hasta 750 euros y/o clausura de las instalaciones por un período máximo de un año.

- Infracciones graves: multa de hasta 12.000 euros y/o clausura de las instalaciones por un período máximo de dos años.

- Infracciones muy graves: multa de hasta 300.000 euros y/o clausura de las instalaciones por un período no inferior a dos años hasta la clausura definitiva de las instalaciones.

Ecologistas en Acción propone que se elabore un censo de empresas y fuentes emisoras de ruidos y vibraciones que sean controladas periódicamente por los técnicos para verificar que se adaptan a lo establecido en la Ordenanza, sin necesidad de denuncia previa. Todo ello de modo análogo a como se establece en la Ordenanza de Vertidos al Alcantarillado.

Los servicios municipales deberían dar cuenta de los resultados obtenidos, en estos controles de oficio, periódicamente en la comisión informativa municipal correspondiente y en el Consejo Sectorial de Medio Ambiente (cuya convocatoria periódica es urgente, tras cuatro años de inactividad). También se precisa una especial vigilancia y disciplina policial en materia de ruidos en las zonas definidas en la ordenanza como Zonas de Protección Acústica Especial (ZPAE).

Por otro lado, resulta clave para la lucha contra el ruido en Salamanca la aprobación y desarrollo del Plan de Movilidad y la reducción en el PGOU de la superficie dedicada a ?parcelas de ocio y lugares de pública convivencia? con el fin de evitar la masificación y concentración de locales ruidosos, con una mayor reducción por parcela edificable en el Casco antiguo; teniendo en cuenta la delimitación de las áreas acústicas y el establecimiento de las servidumbres acústicas del municipio.

Finalmente, Ecologistas en Acción recuerda que el Ayuntamiento de Salamanca dispone de un mapa sonoro, entregado por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León en noviembre de 2000, en el que se efectuaban un buen número de recomendaciones que hasta el momento no han sido puestas en práctica, bien sea porque ha faltado voluntad política o por falta de medios humanos (consecuencia de lo primero) para abordar un problema que es de salud y de convivencia.




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