12 razones para oponerse a Las Pachecas

El folleto, que ha sido distribuido a todos los vecinos de la localidad, tiene por objeto aportar otro punto de vista, diferente al expuesto insistentemente por el Gobierno local. En él se hace especial hincapié en el excesivo consumo de agua que este tipo de proyectos conlleva, y en la imposibilidad real de que este agua sea residual, procedente de la depuradora de Argamasilla-Tomelloso, aún no construida. Según cálculos bastante optimistas, sólo los dos campos de golf que se quieren construir consumirán el agua potable de 20.000 personas; por consiguiente, con una recuperación no superior al 30%, sería necesaria el agua depurada de una población de unos 70.000 habitantes para regarlos. De este modo, entre campos de golf y urbanización, Argamasilla de Alba pasará de consumir agua para unas 7.300 personas (población actual del municipio), a consumir el agua equivalente a unas 30.000. O sea, que multiplicará por cuatro el consumo actual, pasando de 1 Hm3 a 4 Hm3.

Con este consumo, unido al de Tomelloso, los regadíos familiares del Embalse de Peñarroya resultarían insostenibles. Este año, por ejemplo, en que el embalse se encuentra al 56% de su capacidad, tan solo se dispondrían de 6 ó 7 Hm3 de agua para regar las 7.500 has. de la Zona, cuando la media histórica de consumo se cifra en 24 Hm3/año. Esta situación se vería aún más agravada si finalmente se construye una tubería para suministrar agua a La Solana, algo que el presidente regional, José Mª. Barreda, acaba de prometer en un acto público celebrado recientemente en La Solana.

Otro aspecto en el que se incide es en la escasa creación de empleo que, contrariamente a lo que se dice, un proyecto de estas característica supone. Según datos de la Federación Andaluza de Golf, un campo de golf sólo crea quince puestos de trabajo, de los que únicamente dos son fijos, que corresponden a personal cualificado que la empresa trae consigo. Además, estos complejos están diseñados para que sus usuarios no necesiten salir del ellos para nada, y por tanto apenas redundan en beneficio de la hostelería ni del comercio local. De hecho, el proyecto de Las Pachecas contempla también la construcción de su propia superficie comercial, hotel y club gastronómico.

Por último, el folleto explica cómo este proyecto destruirá irremediablemente el entorno natural de Las Pachecas, una dehesa catalogada como Suelo Rústico no Urbanizable de Protección Natural.