El Diosa Maat atraca en Sanlúcar

Dado el carácter de Dominio Público Marítimo-Terrestre que tiene el Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) del Estuario del Guadalquivir desde la presa de Alcalá del Río (Sevilla) hasta la desembocadura en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), queremos este año destacar los siguientes Puntos Negros en dicho tramo de río.

Punto Negro 1: Futuro vertido tóxico de la Mina de las Cruces en el Guadalquivir, a la altura de La Algaba (Sevilla)

Este vertido tóxico está previsto que comience a funcionar durante los primeros meses del año 2008 y tendrá una duración inicial de 15 años. El vertido tóxico tiene un considerable contenido en metales pesados altamente contaminantes y peligrosos como Mercurio, Cadmio, Plomo, Níquel, Cobre, Cinc y otras sustancias venenosas como el Arsénico.

El máximo responsable de la autorización de este vertido tóxico es el actual Viceconsejero de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Juan Espadas Cejas, que autorizó ese vertido sin que hasta la fecha se haya realizado una Evaluación Ambiental de los evidentes efectos nocivos que el vertido tóxico va a provocar en todo el estuario, y en particular, en los cultivos de cítricos y en las aguas subterráneas de la vega de La Algaba, en los cultivos arroceros sevillanos, en la zona del entorno de Doñana y en la Reserva Pesquera del Guadalquivir.

La empresa responsable del vertido, la multinacional canadiense Inmet Mining que explota la Mina de Las Cruces poseé un largo historial de participación en desastres medioambientales provocados por vertidos tóxicos en ríos de diferentes puntos del planeta, como la Mina Ok Tedi en Papúa Nueva Guinea, donde el propio Banco Mundial tuvo que solicitar su cierre inmediato por contaminación intencionada.

Ecologistas en Acción considera que la Mina Las Cruces en su conjunto y su vertido al Guadalquivir es actualmente el peligro medioambiental más importante de la provincia de Sevilla. Y lo más escandaloso es que este peligroso proyecto esta parcialmente financiado con 53 millones de euros de ayudas públicas, por lo que se Ecologistas en Acción considera que la JUNTA DE ANDALUCÍA NO HA APRENDIDO NADA DEL DESASTRE DE AZNALCÓLLAR, a pesar de las reiteradas denuncias públicas y judiciales que Ecologistas en Acción lleva desarrollando contra este proyecto desde hace más de 5 años.

La empresa Cobre Las Cruces y la Junta de Andalucía todavía no han explicado que tipo de tratamiento minero se va a realizar con la capa de Gossam (compuesto por Oro y Plata) que existe en el yacimiento, entre el acuífero y el Cobre que se va explotar. Ecologistas en Acción recuerda que los tratamientos de aprovechamiento de Oro requieren una fuerte utilización del venenoso Cianuro que finalmente producen vertidos a los ríos como ocurrió en el 2000 cuando se devastaron 250 millas del río Danubio en Rumanía. De hecho, sospechamos que ésta puede ser la verdadera razón por la que la Mina de Las Cruces ha decidido proyectar una tubería de evacuación de más de 11 km de longitud hasta el Guadalquivir, para tener una salida permanente para sus vertidos tóxicos, sean de la naturaleza que sean.

Punto Negro 2: Situación de la Reserva Pesquera del Guadalquivir

La desembocadura del Guadalquivir juega un papel fundamental para el reclutamiento de las especies más importantes pesqueras como la acedía, herrera, langostino, corvina, roncaor, pargo, boquerón, sardina y galera. Los adultos en la época de reproducción entran en la zona y realizan la puesta. El ictioplancton es el conjunto de huevos y larvas de los peces que se suman a las agregaciones de otros organismos del plancton que les sirven de alimento, y es fundamental en el ecosistema. La desembocadura de los ríos son un lugar idoneo para el ictioplancton por los nutrientes que aporta y la mezcla de aguas, y que hace que la producción primaria que va a sustentar al plancton sea elevada, habiendo así suficiente alimento para toda la cadena trófica.

Zonificación de la reserva

ZONA A: Zona “Nursery” de las especies marinas más importantes (boquerón, sardina, corvina, langostino, lenguado, lubina, baila, mojarras…).
En esta zona se permite el marisqueo a orillas del río, resto prohibido.

Ilegalidades
El principal problema son los Riacheros (enmalle de 1 paño), prohibidos en la zona, que se dedican a la pesca de la angula, usando la corriente de marea. Este arte es devastador debido a que la irrisoria luz de malla empleada, captura gran cantidad de alevines presentes en la zona, además de impedir la correcta reproducción de la Anguila.
Ecologistas en Acción solicita que la Junta de Andalucía tome medidas urgentes.

ZONA B: Zona de reproducción y alevinaje de las especies de la zona A que pasan aquí sus primeras fases.
Prohibido capturar bivalvos, el arrastre y el cerco, y la pesca deportiva al curricán; el enmalle esta permitido y la pesca deportiva con líneas de mano.

ZONA C: Zona de transición entre la zona a proteger (A y B) y la adyacente.
Pesca artesanal permitida (enmalle para langostino, acedía, corvina, choco, lubina…), y permitido el marisquero de bivalvos con limitaciones. Pesca de cerco y arrastre prohibido.

Ilegalidades presentes en la Zona B y C:

En estas dos zonas se han detectado ilegalidades de todos los artes empleados. Destacando las consecutivas infracciones de la flota de Cerco en la zona C, del arrastre en la Zona B y C; y de las dragas hidraúlicas en la Zona B y C.

Otras consideraciones:

Ecologistas en Acción considera que es una incongruencia de la Junta de Andalucía en la gestión de la Reserva Pesquera del Estuario del Guadalquivir permitir que la flota de Draga Hidraúlica pueda faenar dentro de la Zona C de este área de Pesca Restringida.
Esta Zona C, garantiza la alimentación de las principales especies de interés pesquero del Golfo de Cádiz. Y este arte acaba con todo el ecosistema de fango presente en la zona. Por este motivo, Ecologistas en Acción solicita a la Consejería de Agricultura y Pesca que inicie los trámites y estudios para prohibir la pesca, en la reserva, con el uso de esta técnica pesquera.

Por todas estas irregularidades detectadas por el equipo de trabajo pesquero del Velero “Diosa Maat” de Ecologistas en Acción, solicitamos a la Junta de Andalucía que amplie los medios de Inspección Pesquera en la zona ya que, esta inspección es claramente insuficiente, no garantizándose de esta forma el mantenimiento de los recursos pesqueros.

Punto Negro 3: Proyecto de Dragado del Río Guadalquivir para accesos al Puerto de Sevilla.

Ecologistas en Acción considera que el dragado del Río Guadalquivir supondrá, si se realiza, graves impactos ambientales y sociales por la alteración en la morfología, geología, hidrología y biología del río hasta su desembocadura en el mar.

Concretamente:

• Por modificación de la calidad de las aguas y de la dinámica de funcionamiento de las mismas entre la Marisma y el Río Guadalquivir, que tendrá graves consecuencias sobre la flora y fauna, alterando ecosistemas de este espacio natural. También provocará la pérdida y alteración del bentos del lecho del Guadalquivir, ocasionando graves consecuencias y alteraciones en la cadena trófica del río, tanto por el dragado como por el depósito de los desechos dragados y vertidos en el fondo marino. Actualmente el Bajo Guadalquivir está propuesto por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía para que sea declarado espacio protegido, con la figura de Lugar de Interés Comunitario en la futura Red Natura 2000 europea.

• Por impactos sobre las márgenes del río, que se verán influenciadas por una mayor erosión y pérdida de suelo de las orillas, tanto por el incremento del calado del río, que provocará un aumento de hundimiento hacia el centro del mismo, como por el paso de buques de mayor tonelaje. La draga del río también ocasionará la pérdida de ecosistemas naturales de gran valor ecológico en las riberas del río, al verse sepultados por los vertederos que se crearán en la márgenes para el depósito de los sedimentos del dragado del río.

• En la actualidad en el lecho del río Guadalquivir se encuentran depositados una gran cantidad de sedimentos contaminantes, desde los vertidos industriales y agroquímicos procedentes de la cuenca del Guadalquivir, hasta los residuos tóxicos y peligrosos depositados en el estuario como consecuencia del vertido originado por la rotura de la balsa de Aznalcóllar. El dragado del río provocará que estos sedimentos contaminantes sean removidos y puestos en suspensión, generando una fuente de contaminación biodisponible tanto para la flora como para la fauna, con graves repercusiones ambientales y sociales al afectar a las especies piscícolas comerciales y que provocará importantes pérdidas económicas para las poblaciones que subsisten de la actividad pesquera en el Golfo de Cádiz.

• La alteración de la calidad de las aguas en el Río del Guadalquivir por el aumento de la salinidad y la alteración de la sedimentación del estuario a consecuencia del dragado, tendrán graves impactos sobre la cría y engorde de las poblaciones piscícolas, con importantes efectos económicos sobre las poblaciones humanas que subsisten de la pesca, al verse alterado el banco pesquero del Gofo de Cádiz.Asímismo, se verán afectadas en su reproducción especies en peligro como la cerceta pardilla, que ya vió disminuir su habitat por anteriores dragados.

• La modificación de la sedimentación del estuario acarreará una transformación del aporte de arenas a las playas de Huelva y Cádiz, perjudicando las economías turísticas de los pueblos de la costa del Golfo de Cádiz.

• La draga del río va a suponer una alteración de la influencia mareal y de la dinámica fluvial, haciendo que el tapón salino ascienda río arriba, alterando la vegetación de las márgenes del Guadalquivir, con una pérdida de biodiversidad en las especies de flora de ribera. De igual manera, tendrá graves repercusiones sociales sobre la producción del arrozal de las Marismas del Guadalquivir, al afectar a la calidad de las aguas para dicho cultivo.

• Asimismo , la draga del río ocasionaría un importante efecto sobre el acuífero aluvial, con graves impactos sobre la salinización del mismo, afectando a la calidad del agua para regadío de huertas y frutales en la vega del Guadalquivir.

• Durante las actividades de dragado del río se producirán otras consecuencias sobre el medio natural como es el aumento de la turbidez de las aguas por la maquinaria empleada para la draga, que provocará alteraciones sobre la fotosíntesis y el plancton del río, afectado a la alimentación de la poblaciones piscícolas, y perturbaciones en la reproducción de las mismas.

• La utilización de maquinaria pesada y de embarcaciones para la draga provocará contaminación atmosférica y acústica sobre las aguas superficiales, debido a emisiones de partículas y de polvo en suspensión, ruido, pérdidas y vertidos de hidrocarburos, entre otros.

Ecologistas en Acción considera que este proyecto tiene que ser retirado por los motivos que se han expuesto, graves impactos sobre el medio ambiente y perjuicio sobre las poblaciones que subsisten del Río Guadalquivir, que verán afectadas sus economías por este proyecto. Deben presentarse nuevas alternativas al puerto de Sevilla, sin que supongan nuevas ubicaciones y nuevos dragados del Río Guadalquivir, entre las que se podría contemplar la utilización del ferrocarril como medio de transporte.

Incumplimiento del Plan de Sequía de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG)

El pasado Viernes 1 de junio la Comisión Permanente de la CHG decidió, en contra del criterio de Ecologistas en Acción, incumplir el Plan Especial de Sequía que la propia CHG aprobó hace escasamente 2 meses, permitiendo un desembalse de aguas para riego por encima de lo establecido en dicho Plan. Esta medida pone en peligro las reservas para abastecimiento humano y los caudales ecológicos de la cuenca, poniendo de manifiesto que los problemas trascendentales del Guadalquivir siguen sin ser afrontados con valentía ambiental, a pesar de la evidencia de que en el actual marco de Cambio Climático, los episodios de fuertes sequías serán cada vez más frecuentes.