Apoyo a los 22 ex-mineros de Aznalcóllar despedidos por EGMASA

La rotura de la balsa de lodos tóxicos de la mina de Aznalcóllar
producida en 1998 sigue coleando. La Consejería de Medio Ambiente, en
vez de terminar de solucionar el desastre ambiental que hace 9 años puso
en serio peligro al Parque Nacional de Doñana (y que Ecologistas en
Acción venía advirtiendo desde varios años antes), ahora dice que no
hacen falta tantos trabajadores para seguir limpiando lo que Boliden
contaminó.

Sin embargo los ex-mineros que desde entonces trabajan en tareas de
limpieza y restauración ambiental nos vuelven a recordar que todavía
falta mucho por descontaminar, limpiar y restaurar en todo el entorno de
la mina.

Ecologistas en Acción apoya las reivindicaciones de estos trabajadores
de la empresa pública EGMASA para que sigan realizando esas labores de
descontaminació n, o en cualquier caso, otras labores de restauración
ambiental igualmente necesarias en la zona cercana afectada por el
incendió que ahora hace 3 años arrasó 35.000 has repartidas entre 6
localidades de la provincia de Huelva (EL Berrocal, Escacena del Campo,
Minas de Riotinto, Nerva, Paterna del Campo y Zalamea La Real) y otras
cinco (Aznalcóllar, El Castillo de los Guardas, El Garrobo, Gerena y El
Madroño) en la provincia de Sevilla.

Ecologistas en Acción muestra su indignación ante la propuesta del Sr.
Juan Espadas, (viceconsejero de Medio Ambiente y Presidente del Consejo
de Administració n de EGMASA), de recolocar ahora a los ex–mineros en la
“más contaminante todavía” Mina de Las Cruces. En vez de luchar por
conseguir mantener y aumentar recursos económicos y humanos dedicados a
la empresa pública que dirige, en vez de luchar por que haya más
trabajadores públicos descontaminando, limpiando y restaurando el Medio
Ambiente, en vez de eso, la única solución que aporta es la recolocación
de trabajadores públicos en subcontratas privadas de la multinacional
canadiense Inmet Minning que va explotar la empresa privada más
contaminante en Andalucía, la Mina de Las Cruces. A pesar que desde hace
más de 5 años estamos advirtiendo desde Ecologistas en Acción que esta
mina provocará un desastre ambiental de similares características al que
provocó la multinacional sueca Boliden.

Ecologistas en Acción recuerda que simplemente con una de las
subvenciones públicas con que la Junta de Andalucía ha favorecido a Mina
Las Cruces (10,55 millones de euros aprobados por el Consejo de Gobierno
de 3 de febrero de 2004) habría para mantener el sueldo esos 22
trabajadores durante más de 20 años.

Esta propuesta de la Consejería de Medio Ambiente muestra nítidamente el
pésimo lugar que la política social y ambiental ocupa dentro de las
prioridades de la Junta, que una vez agotado el escaparate público del
Corredor Verde del Guadiamar, prefiere incentivar y subvencionar a
multinacionales contaminantes antes que apostar por la continuidad de
unos trabajadores con una labor ambiental todavía imprescindible.

Ecologistas en Acción hace expresamente responsable desde este momento a
la Consejería de Medio Ambiente, por dejación de funciones, de los
posibles daños ambientales que el despido de estos 22 trabajadores pueda
provocar en el río Guadiamar o en el acuífero Niebla-Posadas, debido a
las filtraciones que todavía se puedan producir desde la balsa de lodos
que produjo la rotura en 1998 o desde cualquiera de las escombreras
repletas de cenizas de metales tóxicos que todavía no han sido
debidamente inertizadas.
Critica la solución de recolocación en Mina Las Cruces y advierte de
los riesgos ambientales que conllevan los despidos.

La rotura de la balsa de lodos tóxicos de la mina de Aznalcóllar
producida en 1998 sigue coleando. La Consejería de Medio Ambiente, en
vez de terminar de solucionar el desastre ambiental que hace 9 años puso
en serio peligro al Parque Nacional de Doñana (y que Ecologistas en
Acción venía advirtiendo desde varios años antes), ahora dice que no
hacen falta tantos trabajadores para seguir limpiando lo que Boliden
contaminó.

Sin embargo los ex-mineros que desde entonces trabajan en tareas de
limpieza y restauración ambiental nos vuelven a recordar que todavía
falta mucho por descontaminar, limpiar y restaurar en todo el entorno de
la mina.

Ecologistas en Acción apoya las reivindicaciones de estos trabajadores
de la empresa pública EGMASA para que sigan realizando esas labores de
descontaminació n, o en cualquier caso, otras labores de restauración
ambiental igualmente necesarias en la zona cercana afectada por el
incendió que ahora hace 3 años arrasó 35.000 has repartidas entre 6
localidades de la provincia de Huelva (EL Berrocal, Escacena del Campo,
Minas de Riotinto, Nerva, Paterna del Campo y Zalamea La Real) y otras
cinco (Aznalcóllar, El Castillo de los Guardas, El Garrobo, Gerena y El
Madroño) en la provincia de Sevilla.

Ecologistas en Acción muestra su indignación ante la propuesta del Sr.
Juan Espadas, (viceconsejero de Medio Ambiente y Presidente del Consejo
de Administració n de EGMASA), de recolocar ahora a los ex–mineros en la
“más contaminante todavía” Mina de Las Cruces. En vez de luchar por
conseguir mantener y aumentar recursos económicos y humanos dedicados a
la empresa pública que dirige, en vez de luchar por que haya más
trabajadores públicos descontaminando, limpiando y restaurando el Medio
Ambiente, en vez de eso, la única solución que aporta es la recolocación
de trabajadores públicos en subcontratas privadas de la multinacional
canadiense Inmet Minning que va explotar la empresa privada más
contaminante en Andalucía, la Mina de Las Cruces. A pesar que desde hace
más de 5 años estamos advirtiendo desde Ecologistas en Acción que esta
mina provocará un desastre ambiental de similares características al que
provocó la multinacional sueca Boliden.

Ecologistas en Acción recuerda que simplemente con una de las
subvenciones públicas con que la Junta de Andalucía ha favorecido a Mina
Las Cruces (10,55 millones de euros aprobados por el Consejo de Gobierno
de 3 de febrero de 2004) habría para mantener el sueldo esos 22
trabajadores durante más de 20 años.

Esta propuesta de la Consejería de Medio Ambiente muestra nítidamente el
pésimo lugar que la política social y ambiental ocupa dentro de las
prioridades de la Junta, que una vez agotado el escaparate público del
Corredor Verde del Guadiamar, prefiere incentivar y subvencionar a
multinacionales contaminantes antes que apostar por la continuidad de
unos trabajadores con una labor ambiental todavía imprescindible.

Ecologistas en Acción hace expresamente responsable desde este momento a
la Consejería de Medio Ambiente, por dejación de funciones, de los
posibles daños ambientales que el despido de estos 22 trabajadores pueda
provocar en el río Guadiamar o en el acuífero Niebla-Posadas, debido a
las filtraciones que todavía se puedan producir desde la balsa de lodos
que produjo la rotura en 1998 o desde cualquiera de las escombreras
repletas de cenizas de metales tóxicos que todavía no han sido
debidamente inertizadas.