Freno a las grandes superficies

Ecologistas en Acción ha cursado una solicitud al Ayuntamiento de Tomelloso en la que pide la puesta en marcha de un estudio independiente que analice los impactos que los grandes centros de distribución y venta de alimentos, productos de hogar, electrodomésticos y mobiliario doméstico están provocando en la economía de tipo familiar.

Reclama la declaración de una moratoria de creación de nuevas superficies durante el tiempo que comprenda la realización del informe y su vigencia indefinida si las conclusiones revelan que su existencia desplaza de manera significativa los activos económicos que el pequeño comercio siempre desempeñó en la vida pública.

Con una política expansiva agresiva, las cadenas de distribución, animadas por la administración local gracias a desgravaciones fiscales, modificaciones urbanísticas y convenios, están ocupando el nicho de producción y comercialización que la empresa familiar y la agricultura tenían asignados con el concurso de generaciones de hombres y mujeres.

Dada la situación actual, las grandes compañías están arrasando la economía local en un contexto de cierres de establecimientos, desaparición de puestos de trabajo y pérdida de mercado del tejido productivo autóctono.

Propician el consumismo, inductor de una extracción abusiva de los recursos naturales, que demandan mucha energía contaminante, con la abrumadora invasión de artículos de inútil sobreempaquetado, responsable del desorbitado aumento de la proporción y volumen de residuos de difícil y antieconómica eliminación.

Perjudican a nuestro campo al importar variedades exóticas a precios de saldo que apenas repercuten en las fuentes de ingresos de humildes agricultores de los países pobres y juegan en contra de la seguridad alimentaria al ser puente de penetración de los alimentos transgénicos.

Los supermercados, al estar ubicados a las afueras, extienden el uso del coche, en una población con serios problemas de contaminación e invasión de su red viaria por el transporte motorizado, privilegiando unas zonas en detrimento de otras, desfigurando la unidad territorial del municipio.

Ecologistas en acción apela a la defensa de una agricultura social, familiar y ecológica, de alimentos sanos los más cercanos posibles a sus lugares de origen, acercando y estrechando vínculos entre productores y consumidores, así como del cooperativismo y de un pequeño comercio estructurado, lo menos dependiente posible de las multinacionales, donde primen experiencias de igualdad económica y de género, se respeten los convenios colectivos y se sigan programas de buenas prácticas ambientales.