Neodesarrollismo insostenible en Málaga: El ejemplo de Villanueva del Rosario

El conocido ambientalista Francisco Puche, miembro de Silvema Serranía de Ronda-Ecologistas en Acción, realizó esta intervención -que aquí resumimos en ’formato’ texto escrito- durante la asamblea de la Plataforma de Defensa del Medio Rural y Litoral de la provincia de Málaga, celebrada en la localidad de Villanueva del Rosario. La mencionada Plataforma, integra a diversos colectivos ecologistas, sociales y vecinales de numerosas comarcas y localidades de la provincia.

Debido al interés que puede suscitar la intervención del compañero Paco Puche y con idea de facilitar la comprensión y "acercar", al público en general, las características que presenta el modelo neodesarrollista impuesto en la Costa del Sol y que se está extendiendo como una siniestra plaga por el interiorlas a todos los ’cibernavegantes’ de la provincia y del resto de Andalucía y el Estado, os presentamos el siguiente resumen de su intervención:_


- EN DEFENSA DE VILLANUEVA DEL ROSARIO -

Estoy aquí como miembro de la Plataforma en Defensa del Medio Rural y Litoral, a la que se ha sumado un grupo de gentes de este pueblo para aunar esfuerzos con el objetivo que el capital especulativo, que con ayuda de la administraciones locales ha arrasado la costa, no trate de hacer lo mismo con el resto del territorio de la provincia, como intenta hacerlo en estos momentos. En Antequera, en Coín, en Ronda, en Gaucín, en Jimera de la Frontera etc., existen los mismos problemas que padecen vds.: el intento de terminar con la ideosincracia de los pueblos, sus particularidades, su agua, su paisaje etc. para obtener unos rendimientos económicos y de convertirlo todo en una mercancía que se compra y que se vende.

Democracia

Pero hay cosas en la vida que son demaniales, que están fuera del comercio, y una de ellas es la cultura autóctona, pero también el paisaje, el agua, la autogestión. “No nos vendemos”, debería ser nuestra consigna.

Pero también estoy aquí como nacido y criado en Antequera, y con esta actuación que se pretende siento como empieza a desaparecer un territorio que tanto amo.

No hay otra democracia que la participativa, y ésta es perfectamente posible en comunidades pequeñas.- Por eso si las instituciones existentes, por muy legalmente que hayan accedido al poder administrativo, actúan contra la mayoría de su pueblo, o venden su futuro, no tienen legitimidad alguna. Este proyecto de 900 viviendas y un campo de golf no puede hacerse contra la voluntad de los 1330 vecinos ( de un toral de 3000 aproximadamente) que han firmado en contra del mismo. Sería un acto de dictadura.

El agua como centro

Como asunto central se plantea la cuestión del agua.

La primera evidencia la aportáis los propios vecinos: constatáis cada año cómo en verano se produce escasez de agua para usos domésticos.

La razón es que Villanueva está situada al pie del arco calizo que va desde El Torcal al Puerto de los Alazores, y su acuífero se nutre exclusivamente de la lluvia, por tratarse de unidad hidrogeológica aislada. Al ser de naturaleza caliza tiene un comportamiento típicamente kárstico, eso quiere decir regímenes de descarga que van desde un máximo en torno a los 1.300 l/s a un mínimo de 10 l/s, en el mismo año hidrológico.

Se ha sugerido que para hacer viable el proyecto se trasvasaría agua desde el pantano de Iznájar (Córdoba). Esto es absolutamente ilegal pues no está recogido ni en el Plan de cuenca del Guadalquivir, ni en el del Sur. Por tanto se descarta.

Se mantiene, asimismo, que el campo de golf se regaría con aguas residuales depuradas. Esto, aparte de los problemas que plantean al césped las aguas que no estén depuradas, es que es igualmente imposible. Pues se calcula que para regar un campo de golf de 18 hoyos con residuales, se necesita el agua residual de una población de al menos 12.000 habitantes ( y si se riega con agua de primer uso, necesita el equivalente a una población de entre 8 mil y 15 mil habitantes). Por este lado es inviable.

Del paisaje

En un pueblo a 697 metros de altitud, en la cara norte de la Sierra de Camarolos, con un núcleo de 1.237 viviendas unifamiliares, que ocupan unas 45 ha incluyendo infraestructuras, tocado de un tipismo ancestral y que forma una unidad paisajística bien integrada en el arco calizo en el que descansa, colocar un campo de golf que ocupa 50 ha, y 900 viviendas, que necesitan, al menos, otras 50 ha, es, de pronto, multiplicar por tres el espacio urbano ocupado, en lo que ha sido un pueblo que tiene raíces romanas.

Una actuación de esta envergadura ( y aún mucho menor) haría que el pueblo perdiese toda su gracia, y por tanto todo su futuro.

Del uso de los campos de golf, de sus rendimientos y efectos

Ya se sabe que los españoles somos poco aficionados a este deporte, que es más bien un deporte de ejecutivos y similares angloamericanos. Pero los supuestos jugadores extranjeros se limitan, por término medio, a ocupar las instalaciones en un 25% de su capacidad. Es decir el 75% del tiempo disponible permanecen inactivos (Datos de la Cámara de Comercio de Almería).

Pero si esto fuera poco, resulta que los paquetes turísticos que venden golf se hacen a través de touroperadores especializados, y de todo el gasto que efectúan los turistas sólo el 47% queda en España. (Escorza, 2001).

En el boletín de la UNESCO, nº 1 del año 2000, “Contacto”, se puede leer:

"En muchos países, el golf ha ocasionado grandes costos sociales y ecológicos: ...consumo abusivo y contaminación del agua y excesivo uso de pesticidas y fertilizantes que amenazan a los residentes locales, a los trabajadores, a la vida silvestre y a los mismos jugadores de golf....La Asociación japonesa de Seguros de salud ha revelado que muchos jugadores y residentes que viven cerca de una cancha sufren variadas enfermedades respiratorias. Los médicos atribuyen estas enfermedades a la inhalación de pesticidas, ya que hasta el 90% de los productos químicos rociados en los campos de golf terminan en el aire”.

De la contaminación de las aguas

Evidentemente, si se trajesen aguas de Iznájar, al estar muy contaminadas (el 69% de las muestras analizadas de acuíferos de la cuenca Sur han arrojado niveles de nitratos por encima de los 50 mg/l que establece la OMS como límite para aguas potables - Ruiz, 1993), empeorarían las aguas potables que actualmente bebe el pueblo, procedentes del nacimiento.

Pero resulta que los campos de golf usan cantidades enormes de fertilizantes, funguicidas, herbicidas, y pesticidas, hasta tal punto que en EEUU, patria el golf, el 25% de los plaguicidas se usan, no para la agricultura, sino para campos de gol, jardines y parques.( Riechmann, 2003). A esta contaminación habría que añadir de las 900 viviendas (unas 2.500 personas) que, aunque hubiese depuración terciaria, añadirían contaminación a las aguas.

Todos estos agrotóxicos irían a parar a los acuíferos y finalmente a los arroyos que desembocan en el Guadalhorce, por lo que las huertas que riegan en su vega lo harían con esta agua contaminadas, y lo sobrante iría aparar a los pantanos que abastecen a la ciudad de Málaga.

A más contaminación de las aguas prepotables más cantidad de cloro para su potabilización. Y se sabe que el cloro unido a determinados compuestos orgánicos que llevan las aguas contaminadas, dan lugar a los trihalometanos, que son sustancias potencialmente cancerígenas, mutógenas y teratógenas. (Informe sobre medio Ambiente Urbano, de la Comisión europea, 1990).

Lo que hagan en Villanueva nos llega a nosotros, los de la capital.

Cultura de los pueblos

Las consecuencias culturales de una actuación como la que se pretende serían la de que el pueblo, lenta pero inexorablemente, iría perdiendo su diversidad, su peculiar modo de vida, sus costumbres, formas de hablar, gastronomía, sentido de la vida etc., e iría adoptando el de los nuevos colonizadores.

Las consecuencias económicas serían que, una vez realizadas las obras e ingresado el dinero público del convenio urbanístico, el ayuntamiento, con los impuestos de todos, se haría cargo del mantenimiento de infraestructuras y servicios más que dobles a los actuales, pues estas poblaciones de temporada suponen más gastos y más deterioro que el de los residentes. Los precios de la vivienda y el suelo tenderían al alza, los grandes centros comerciales desalojarían a las tiendas tradicionales, y estimularían a los autóctonos a un proceso de venta de suelo, con las expectativas probadas que la especulación suscita.

Política

Por último, pero no menos importante, tendría unos consecuencias políticos evidentes ya que la duplicación de la población en poco tiempo haría que los nuevos vecinos tendrían unas importantes influencia sobre los ediles y sobre las elecciones. Es decir despojarían a la comunidad tradicional que habita el pueblo de lo que aún le queda de capacidad de autogestión.

¿Qué sería lo razonable?

- No permitir campo de golf en la zona, y ninguna urbanización exótica.

- Hay que seguir la senda de un desarrollo cualitativo y sostenible ( que dure, y no de pelotazo). Para ello:

- Rehabilitar y mejorar el núcleo urbano existente.

- Crecer paulatinamente y continuando el pueblo, desechando tipologías y modos de vida extraños a el paisaje y a las tradiciónes existentes.

- Hacer el tránsito a energía alternativas, especialmente la solar.

- Promocionar la agricultura ecológica y los sellos de calidad.

- Coordinarse con otros pueblos para obtener servicios comunes.

- Desarrollo pausado de turismo rural.

- Ayudas de la Comunidad europea para que subvencione el mantenimiento del paisaje, la peculiaridad de los pueblos andaluces y la población estable en los mismos.

- Salario social garantizado para todos los habitantes de los pueblos sin empleo

- Desarrollo de la economía social.

- Desarrollo de la cultura autóctona.

- Aprovechamiento forestal.

- Reforestación

- Desarrollo de sistemas de ahorro de agua en el pueblo.

- Modernización de los regadíos.

- Depuración de aguas residuales y reutilización de las mismas.

Etc.etc.

Un estudio de Naciones Unidas de cómo la delincuencia organizada logra inflirtarse en el tejido social, ha inspirado al grupo de trabajo de la Universidad de Málaga en su investigación llevada acabo en la Costa del Sol.

En sus conclusiones, aparecidas en el Boletín de criminología de la Universidad de Málaga (nª 65 y 66), dicen “ hemos establecido una hipótesis del proceso gradual que podría estar desarrollándose en los municipios costasoleños, y es la siguiente:

HIPÓTESIS SOBRE LAS FASES DE CORRUPCIÓN

Se constataría que algunos promotores o constructores recibirían un trato de favor del Consistorio que se reflejaría en la permisividad respecto a ciertas irregularidades cometidas, o la venta a un precio inferior al mercado, o la recalificación de terrenos.

De ahí la zona resultaría atractiva para el blanqueo de capitales. Inversiones extranjeras con dinero procedente del narcotráfico u otros delitos adquieren propiedades inmobiliarias, dando con ello lugar a un incremente de los precios.

Una vez afincados en la zona, esos inversotes efectuarían compras a gran escala de terrenos rústicos.

Más tarde se infiltrarían en las redes de intereses clientelares para lograr convenios urbanísticos y recalificaciones de terrenos.

El último pasa a dar por quienes ya controlan parte de la actividad urbanística y turística sería hacer con el control político del municipio”.

¿Quién puede afirmar que esto que pasa en tantas partes del mundo y en nuestra Costa del Sol no va a extenderse, si no lo paramos a tiempo, a toda la provincia de Málaga?

Si conseguimos parar aquí, como ya se ha hecho en Cartajima, en parte en Gaucín, se está intentando en Coín y Ronda, se ha conseguido en Antequerra y en Jeréz de la Frontera etc., estamos aún a tiempo de mantener la peculiaridad y sostenibilidad de nuestros pueblos de la provincia.

Villanueva del Rosario, a 2 de octubre del 2004

Francisco Puche Vergara, de Ecologistas en acción.