Escombros y basuras en la Cañada Real Soriana

El tramo de la Cañada Real Soriano utilizado como acceso a la cantera de caliza denominada La Balonzana, propiedad de la cementera COSMOS, en el paraje conocido como la Loma de los Escalones, está siendo utilizado por algunos desaprensivos para arrojar en sus cunetas escombros y residuos.

Ecologistas en Acción ha comunicado a la Delegación Provincial de Medio Ambiente en Córdoba la existencia de varios vertidos de restos de material de obra, residuos de diversa tipología, etc. en el tramo autorizado y habilitado en su día por la empresa cementera ASLAND S.A. para facilitar el acceso al interesante paraje conocido popularmente como La Loma de los Escalones, con objeto de abrir una cantera para la extracción de caliza, materia prima imprescindible para la fabricación del cemento.

Esta situación supone una falta de cumplimiento por parte de la empresa cementera COSMOS, puesto que es la responsable de garantizar la integridad del tramo de la Cañada Real Soriana en cuestión durante la vigencia del periodo de explotación.

Ecologistas en Acción exige a la empresa COSMOS una limpieza de los vertidos, su traslado a unas instalaciones apropiadas para una gestión adecuada y el establecimiento de medidas para controlar el acceso de vehículos motorizados por la citada vía pecuaria. Subsidiariamente, la Consejería de Medio Ambiente es la responsable de la existencia de vertidos de escombros y basuras en el citado paraje natural, un lugar, por cierto, utilizado semanalmente por decenas de personas que organizadas o de manera individual, hacen uso de la Cañada Real Soriana para disfrutar de uno de los recorridos más gratificantes que se puede realizar por la Sierra de Córdoba.

La presencia de vertederos ilegales en este espacio natural es uno de los problemas ambientales y de salubridad más visibles que padece esta zona. La mayoría de los vertederos se localizan en los terrenos cuya titularidad pertenecen a las Administraciones Públicas. En caminos vecinales de competencia municipal, vías pecuarias bajo la tutela de la Junta de Andalucía, y cauces naturales de agua, dependientes de Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, así como de la Consejería de Medio Ambiente. La explicación es obvia, la falta de tutela y custodia de estos terrenos de titularidad pública por parte de las Administraciones Públicas facilita el trabajo a los desaprensivos. Casi siempre, resulta más fácil de acceso y seguro, arrojar la basura o escombros sobre una vía pecuaria, que sobre un camino de titularidad privada, generalmente, custodiado por la propiedad.

Los efectos ambientales y de contaminación dependen del lugar de ubicación, las características del terreno, su estructura edáfica (mayor o menor permeabilidad y presencia de mantos freáticos) y por supuesto, del tipo de residuos que se arroje y por último, de la cantidad. Los vertederos además afean el paisaje y son con frecuencia en punto de inicio de numerosos incendios, iniciados, en algunos casos, por la combustión espontánea de algunos de los residuos, y en la mayoría de los incidentes, provocados de manera intencionada por los “usuarios” de los vertederos ilegales.