Escandalosa subida del precio del transporte público

Ya conocíamos en Salamanca al Partido Popular por su política arboricida y de eliminación de espacios públicos, de apuesta por el coche, o de un urbanismo y ordenación del territorio pensado para los intereses particulares de unos pocos, pero faltaba quitarse la careta en otros temas ambientales.

Primero su presidente nacional menosprecia y minusvalora el Cambio Climático, a la par que desprecia la opinión de miles de científicos de todo el mundo integrantes del Panel de Expertos de las Naciones Unidas (IPCC) reflejada en 4 informes (tras 20 años de trabajo) que corroboran que tenemos un problema y que en este está presente la mano del hombre. Curiosamente uno de los sectores que, progresivamente, más contribuye al problema del Cambio Climático es el del Transporte, incluido el urbano.

Después el Ayuntamiento de Salamanca, que gobierna el Partido Popular con la aquiescencia mayoritaria de los electores salmantinos, sigue la indicación de Rajoy sobre el Cambio Climático, y la realizada hace unos días en La Alamedilla de no subir los impuestos, plasmándola en sus Ordenanzas Fiscales para 2008. Incluye subidas clave en los temas que menos tienen en cuenta la renta de las personas, y sensibles desde el punto de vista ambiental como subir el 80% las tarifas del autobús urbano. El argumento es que el usuario sólo paga directamente el 32% del coste real del viaje y el resto lo aportan los demás ciudadanos. Seguramente ello se enmarca en el “Plan de Modernización del Transporte Público” presentado en la campaña electoral con el que se pretendía, según dijo textualmente Julián Lanzarote, “apostar por un transporte público moderno, ecológico, económico eficaz y rápido”. Se le olvidó hablar de subidas del 80% para la mayoría de usuarios.

Es cierto que entre todos pagamos servicios públicos que sólo utilizan una parte de los ciudadanos, como la Sanidad, el Desempleo, Subvenciones a empresas privadas, o las Obras Públicas. También ocurre con la circulación de vehículos privados por las calles, el impuesto de circulación no cubre en absoluto los gastos que generan. Entre todos pagamos a quienes lo utilizan diariamente: mantenimiento de calzadas (aunque por el estado de muchas cualquiera lo diría), su asfaltado periódico, su iluminación especial, el sistema de control del tráfico y los semáforos, la contaminación y sus efectos como el agravamiento de enfermedades, las consecuencias del ruido, los atropellos, los accidentes, etc, etc etc…

En el Programa Electoral Municipal del Partido Popular sólo se habla de sostenibilidad en el Punto 25: “Desarrollo de la Agenda 21 Local para hacer una ciudad más sostenible”. Quienes nos gobiernan andan tan ocupados perdonando deudas urbanísticas a algunos amigos que no han podido leer lo que dice la Carta de Aalborg sobre transporte urbano sostenible. Desde luego subiendo de forma escandalosa los precios del Transporte Público, sin mejorarlo de verdad, difícilmente se alienta a los ciudadanos a olvidarse del coche. A lo mejor lo que pretenden es justificar el aparcamiento de Los Bandos echando a los usuarios del autobús.