Apagón contra el cambio climático

Cientos de pueblos y ciudades de toda España realizarán el jueves 15 de noviembre un apagón eléctrico de 20 a 20:05 de la tarde-noche, por iniciativa impulsada desde Ecologistas en Acción contra el Cambio Climático. Se trata de sensibilizar a las personas, instituciones y empresas contra un fenómeno que ya está en marcha. De forma rápida, en corto tiempo, como nunca ha sucedido en la historia de la Tierra, aumenta la temperatura a medida que aumentan los gases contaminantes. Tenemos que actuar contra el cambio climático desde la ciudadanía, desde las diferentes administraciones y desde los poderes económicos de las multinacionales, que son los que más podrían hacer y menos hacen. Sólo una minoría de pseudocientíficos y fundaciones sospechosas, pagadas por multinacionales energéticas, lo niegan. Los efectos del cambio climático empeoraran nuestra economía, nuestra salud y nuestra calidad de vida. En los países pobres los efectos serán devastadores.

Los ecologistas anunciaban el cambio climático desde hace décadas. Eran tachados de alarmistas e inconscientes. Después lo hicieron los científicos. Con la aparición de Al Gore, y su poder mediático, hasta políticos conservadores lo aceptan. Al Gore, representante del neoliberalismo económico, ha logrado aumentar ostensiblemente la sensibilización contra el fenómeno. Ya no es cosa de la izquierda y de los ecologistas. Con él, la derecha moderada entra en el “juego”, observan que la economía puede sufrir a causa del cambio climático. Desarrollo sostenible y desarrollo económico deben ir de la mano. Al Gore presenta de forma notable las razones del cambio climático y sus efectos, pero las medidas que pide para paliarlo son insuficientes, aunque forman parte del paquete necesario. En su discurso nada dice contra las multinacionales de la energía y de automóviles y a favor de un cambio radical de modelo energético. Sólo espera que políticos y ciudadanía hagamos algo.

Con el ahorro energético, la eficiencia energética y el paso rápido y urgente hacia energías renovables y limpias se mitigarán los efectos del cambio climático. En pocos años, hay que terminar con las energías sucias: carbón, petróleo y gas. Las medidas contra el cambio climático que las administraciones han puesto en práctica no resuelven el problema. Es decir, no lo están consiguiendo, porque, por ejemplo, hablando de Andalucía, consienten la implantación de energías contaminantes como las centrales térmicas de ciclo combinado, que suministran el 54% de la energía consumida en Andalucía y emiten más de 10 millones de toneladas de CO2 a nuestra atmósfera. Desde Arcos, con su macrotérmica generadora de la energía necesaria para ¼ del territorio andaluz, emitimos 5 millones de toneladas de CO2, entre otros contaminantes, más los gases contaminantes y partículas dañinas de las ladrilleras, coches, granjas... Otro ejemplo, sólo el 5% del sistema energético andaluz es de origen renovable. Y podríamos decir cosas parecidas en el transporte, responsable del 40% de las emisiones en España, agricultura, urbanismo, bosques, residuos… Una cosa es lo que se dice, lo que se propone por las administraciones, y otra lo que se hace. Estamos muy lejos de los objetivos programados. En Andalucía, las emisiones de CO2 han superado en un 67% a las que se habían propuesto. Si seguimos así, no lo lograremos nunca y tendremos nuestro “premio”, aunque el ”gordo” le tocará a nuestros descendientes. Al menos, deberíamos de aminorar y adaptarnos al cambio climático.

LUCIANO LOZANO MUÑIZ