Desastrosa gestión de los montes de Valle de Alcudia y Sierra Morena

Estamos hablando de un modelo de gestión que, con la excusa de un tratamiento anti-incendios, se dedica al expolio, arranque de vegetación madura e, incluso, de aterrazamientos. La devastación va más allá, llegando a destruir un bonal o turbera, que se encuentra legalmente protegido por las leyes autonómicas y europeas. Como botones de muestra, cuatro ejemplos:

- Enebral de la solana de Navamanzano (Fuencaliente:). Se ha utilizado un buldózer para realizar terrazas, incidiendo en el suelo y arrancando miles de enebros, muchos de ellos de gran porte.

- Pinar de la finca del Ojuelo (Fuencaliente), de titularidad de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Poda de pinos y otros árboles existentes, realizada a destiempo, que además de perjudicar a la planta, elimina o perjudica la nidificación de las aves. Es curioso que en una época de poda prohibida para los ciudadanos, la administración pública la realice con total impunidad. También se han abierto numerosos carriles con maquinaria pesada, y eliminación de la vegetación existente en esas “calles”.

- Bonal de las Sierpes (Fuencaliente). Este bonal alberga la población más meridional del mundo de Mirto de bonal. El propio ayuntamiento de Fuencaliente, con la inoperancia de la administración regional, ha realizado obras que han supuesto el arranque del 80% de las plantas de Mirto de Bonal o de Brabante (Myrica gale L.).

Las obras, realizadas para captar agua, ha supuesto la eliminación del elemento que da sentido a la existencia del bonal; de hecho ya se está viendo cómo se secan las numerosas plantas que crecen en él. De no rectificar y devolver el agua que se le quita, este bonal está condenado a su desaparición.

- Dehesa Boyal de Puertollano. Con la excusa del tratamiento preventivo de incendios se está procediendo a la apertura de numerosos carriles con maquinaria pesada, favoreciendo la erosión. La vegetación existente en los carriles, ya sea pinos o vegetación autóctona, ha sido eliminada, estimando que se ha arrancado, al menos, un tercio de la misma.

En un área de ladera en solana, se han rehecho antiguas terrazas, eliminando grandes extensiones de monte mediterráneo.
Desde esta asociación hemos pedido a la Consejería de Medio Ambiente, que ponga orden en el caos de la Delegación de Ciudad Real. Ante la falta de resultados, nos vemos obligados a denunciar públicamente estos hechos, con el ánimo de conservar la riqueza natural que aún queda en esta comarca.