Burgos, León, Miranda, Salamanca y Valladolid superan los límites legales de contaminación atmosférica

La Consejería de Medio Ambiente ha entregado a Ecologistas en Acción el Informe Anual de la Calidad del Aire en Castilla y León durante el año 2006, 10 meses después de haber sido solicitado y 6 meses después de su elaboración, durante los cuáles ha permanecido “congelado” en el despacho de algún alto cargo de la Consejería. De esta forma, la Junta de Castilla y León es el último de los 17 Gobiernos Autónomos en hacer públicos los datos de calidad del aire del año pasado, lo que en opinión de los ecologistas es inadmisible y denota un preocupante ánimo de ocultamiento de este problema a los ciudadanos.

De las 13 zonas en que se ha dividido Castilla y León a los efectos del control de la contaminación atmosférica, en 10 se ha rebasado algún nivel de seguridad entre los regulados por la normativa española y europea vigente. Se trata de Burgos, Miranda de Ebro, León, Ponferrada, La Robla, Palencia, Salamanca, Valladolid, Segovia y Zamora dentro del Área de núcleos medianos, y Medina del Campo dentro de la Zona rural. En conjunto, al menos 1.200.000 castellanos y leoneses han respirado durante 2006 aire peligroso para su salud.

Se da la circunstancia de que estas superaciones se reiteran en los casos de Burgos, Miranda de Ebro y Valladolid por cuarto año consecutivo, y por sexto año consecutivo en León, Salamanca y el entorno de las centrales térmicas leonesas de Compostilla y La Robla.

Un año más, el caso más llamativo es el del entorno de estas centrales térmicas, que durante 2006 registraron 9 superaciones del umbral de alerta legalmente establecido para el dióxido de azufre, sin que por parte de las autoridades autonómicas se procediera a paralizar el funcionamiento de las centrales térmicas, propiedad respectivamente de ENDESA y Unión Fenosa, y ni siquiera se informara de la alerta a la población afectada.

También hay que destacar la supresión de algunos medidores que venían rebasando los límites legales en años pasados, en concreto los de dióxido de azufre en Ventosilla y Cuadros (Red de la Central Térmica de La Robla) y los de ozono en Valladolid y Villamuriel de Cerrato (Red de Renault España), que se suman al de plomo suprimido en Medina del Campo (fundición de plomo MEMESA). Asimismo, se ha cambiado la ubicación de 5 estaciones (en Burgos, León y dos en Ponferrada) y se han incorporado dos nuevas estaciones en Venta de Baños.

Los valores límite se definen como “un nivel que no debe superarse fijado basándose en conocimientos científicos, con el fin de evitar, prevenir o reducir los efectos nocivos para la salud humana y para el medio ambiente en su conjunto”. La superación de los admisibles para el año 2006 y anteriores obliga a la elaboración de Planes de mejora de la calidad del aire, en el plazo de 18 meses desde la constatación del incumplimiento.

Según el Informe Anual de la Calidad del Aire 2006, sólo los Ayuntamientos de Burgos, León y Valladolid parecen haber elaborado estos Planes de mejora, si bien ninguno de ellos ha sido evaluado ambientalmente, sometido a información pública ni publicado para su entrada en vigor, por lo que formalmente carecen de efectos y resultan completamente inoperantes para reducir la contaminación atmosférica, debiendo adaptarse a la Ley Estatal de calidad del aire que entró en vigor la semana pasada, al tiempo que se elaboran los 8 planes restantes.

Ante esta lamentable situación, Ecologistas en Acción exige a la Administración que cumpla con sus obligaciones legales en la prevención de la contaminación del aire, que cada año causa 16.000 víctimas mortales en España.