NEMESA autorizada a contaminar 30 veces por encima de lo técnicamente posible

En la sesión de ayer, la Comisión de Prevención Ambiental de Valladolid dio
el visto bueno a la propuesta de autorización ambiental de la mercantil
"Metalúrgica de Medina, S.A." (MEMESA) para la fundición de plomo y el
vertedero de escorias de plomo existentes en Medina del Campo (Valladolid),
que incluye el aumento de la capacidad de fusión de plomo en un 43% hasta
50.000 toneladas anuales, la implantación de un cuarto horno y la ampliación
del vertedero existente con la construcción de un nuevo vaso de vertido de
173.000 metros cúbicos de capacidad, que cuatriplica la del vaso existente.

Para Ecologistas en Acción y FACUA Castilla y León-Consumidores en Acción,
la propuesta de autorización a MEMESA es irregular en el fondo y en la
forma. De entrada, llama la atención que la evaluación de impacto ambiental
que ha acompañado a la solicitud de autorización haya omitido su fase
inicial de consultas a Administraciones e interesados, y que en la reunión
de la Comisión donde se aprobó la propuesta de Declaración de Impacto
Ambiental, con el voto en contra del representante de las Organizaciones No
Gubernamentales y las abstenciones de CCOO, UGT y COAG, ésta ni siquiera
figuraba en el orden del día.

Es especialmente grave que se haya informado favorablemente la construcción
de un nuevo vaso de vertido de residuos peligrosos en ausencia de Estudio
Geológico-Geotécnico de detalle de la parcela afectada, a pesar de haberse
exigido el mismo en el informe vinculante y preceptivo de la Confederación
Hidrográfica del Duero, remitiendo la elaboración e incorporación al
expediente de este documento, esencial para la autorización de la
instalación, a un momento posterior a la misma, evitando su conocimiento
público. Hay que recordar que este vertedero está dentro de la Denominación
de Origen Rueda, con viñas a pocos metros.

Más allá de las vulneraciones de procedimiento, es preocupante que a pesar
de tratarse de una instalación de gestión de residuos peligrosos, las
autoridades ambientales provinciales proponen eximir arbitrariamente a
MEMESA del cumplimiento de valores límite de emisión a la atmósfera y a las
aguas en consonancia con las Mejores Técnicas Disponibles y con la
"capacidad de carga" de los 20.000 medinenses y del río Zapardiel.

Así, los valores límite de emisión de partículas y plomo al aire son 30
veces superiores a los asociados a las Mejores Técnicas Disponibles, y 15
veces superiores a los establecidos por los Convenios Internacionales
firmados por España y la Unión Europea. No se establece ningún límite para
la emisión al aire de otros metales pesados muy tóxicos o cancerígenos como
arsénico, cadmio o níquel. Y se permite el vertido a las aguas de metales
pesados (arsénico, cadmio, cobre, níquel, plomo y zinc) entre 10 y 50 veces
por encima de lo propuesto para la otra fundición de plomo de Castilla y
León, ubicada en San Esteban de Gormaz (Soria).

Finalmente, la Comisión de Prevención Ambiental de Valladolid renuncia
también a controlar el impacto ambiental de la instalación, omitiendo la
posibilidad de ubicar algún punto de medición de la contaminación
atmosférica por metales pesados en Medina de Campo y sus alrededores.
Tampoco ha sido tenida en cuenta la petición de un estudio epidemiológico de
la población de Medina del Campo para conocer su situación sanitaria frente
a la exposición a las sustancias tóxicas mencionadas.

Para Ecologistas en Acción y FACUA Castilla y León-Consumidores en Acción,
todas estas irregularidades y el escaso interés por la preservación de la
salud pública y el medio ambiente de los medinenses que denotan dan
continuidad a comportamientos similares de la Junta de Castilla y León en el
pasado (está pendiente de sentencia el recurso contra la autorización en
2004 del tercer horno de la fundición) y confirman el trato de favor que
tradicionalmente se ha otorgado a esta empresa por sus vínculos con el
actual alcalde de Medina del Campo y procurador en Cortes, Crescencio Martín
Pascual.