El accidente de CETRANSA pone de manifiesto la inseguridad de la planta de Santovenia (Valladolid)

Ante el grave accidente ocurrido el pasado miércoles 27 de octubre en las instalaciones de la planta de tratamiento de residuos tóxicos y peligrosos de la empresa CETRANSA en Santovenia de Pisuerga (Valladolid), Ecologistas en Acción quiere manifestar lo siguiente:

1. La instalación donde ha tenido lugar la fuga de un gas tóxico, presumiblemente ácido sulfhídrico, es la única autorizada para el tratamiento y almacenamiento de todo tipo de residuos tóxicos y peligrosos en la Comunidad de Castilla y León. Por sus instalaciones pasan anualmente decenas de miles de toneladas de sustancias peligrosas, con destino al vertedero que CETRANSA gestiona en las proximidades o a otras instalaciones externas. La planta cuenta con líneas de tratamiento de residuos ácidos y alcalinos, baños metálicos y cianurados, y aceites y emulsiones aceitosas, con una capacidad cercana a las 60.000 toneladas anuales. No se trata, por lo tanto, de un simple almacén como sorprendentemente declaró ayer la Vicepresidenta de la Junta de Castilla y León, que hasta hace un mes escaso era la máxima responsable como Consejera de Medio Ambiente del control de una instalación que parece ser desconoce completamente.

2. Por la naturaleza y cantidad de sustancias tóxicas almacenadas y tratadas, la planta de tratamiento de CETRANSA está sometida a la normativa de prevención de accidentes graves en los que intervengan sustancias peligrosas, lo que obliga a la empresa a contar con un Plan de Emergencia y a notificar de forma inmediata a la Agencia de Protección Civil y Seguridad Interior de la Junta de Castilla y León cualquier circunstancia como la acaecida. Esta Agencia debe informar a su vez a la Delegación del Gobierno. En las circunstancias que han podido ser conocidas a través de los medios de comunicación, no parece que se haya activado el Plan de Emergencia ni que se haya notificado el accidente con la debida diligencia a la Agencia de Protección Civil. Ello explicaría la intervención en primera instancia de personal no especializado y sin equipos de protección adecuados, como es el caso de la Guardia Civil, uno de cuyos agentes parece ser resultó intoxicado.

3. Dado que la planta de tratamiento de CETRANSA está autorizada para la gestión de residuos tóxicos y peligrosos, según lo previsto en la normativa de residuos se debía haber comunicado también de forma inmediata el accidente a la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León. A la vista de la secuencia de los hechos trasmitida por los medios de comunicación, tampoco parece que esta comunicación se haya realizado. Al margen de las lamentables consecuencias del accidente para el gerente de la planta y uno de sus trabajadores, hay que tener en cuenta que la proximidad de la misma a Santovenia de Pisuerga convierte la actividad de CETRANSA en un problema de seguridad de primer orden para la población de esta localidad, que hasta la fecha no ha sido convenientemente evaluado. En este sentido tampoco parece que el Ayuntamiento de Santovenia de Pisuerga haya sido advertido del accidente.

Por todo ello, Ecologistas en Acción se ha dirigido al Consejero de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León para que proceda a convocar con urgencia la Comisión de Vigilancia de las instalaciones de CETRANSA, que lleva sin reunirse desde marzo de 2001, para analizar toda la información disponible sobre el accidente y las medidas a tomar para reducir los riesgos que la actividad de CETRANSA conlleva para la población de su entorno.




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