Hace cosa de un mes, el Ayuntamiento roteño mediante la Delegación de Medio Ambiente hizo llegar a la opinión pública y a este grupo ecologista la próxima celebración de la Semana Europea de la Movilidad con los eslóganes de “Aire Limpio para Todos” o la consabida “¡La ciudad sin mi coche!”.
Ha llegado la semana, ha pasado volando, y la celebración, como otras más (día sin tabaco, día de la mujer, contra el cáncer…y otras entelequias) queda ahí…en un limbo soñoliento hasta dentro de otras cincuenta y una semanas. El documento –de unas tres páginas- nos llega con sus pretensiones ecuménicas y titulares de Ministerio de Medio ambiente y Rural y Marino, un mobilityweek.eu y para rematar un listado interminable de coordinadores desde Taiwan a Letonia acabando en Macedonia.
Pero hete aquí que entre su letra menudísima, a tiro de lupa, que nos facilitó la Delegación, se pueden leer distintos apartados como “¡Aire limpio para todos!” que acaba con un casi escondido…”las autoridades locales juegan un papel fundamental en la aplicación de la legislación nacional y europea y deben proteger la salud de sus ciudadanos”. Otro apartado nos mira a los de a pie: “Como ciudadano puedo realizar las siguientes acciones para reducir emisiones” donde se habla de procurar un domicilio cerca del trabajo, de la escuela de tus hijos, de las paradas de transportes públicos…todo muy fácil como se puede ver… y hay, (¡ay!), otros dos apartados con estos llamativos titulares -como autoridad local puedo tomar las siguientes medidas para reducir, emisiones nocivas…” Y otro: ¿cómo pueden participar las autoridades locales?. Y allí se habla de, agárrense bien, “planificar la ciudad de manera que los ciudadanos no tengan que desplazarse tan lejos…”, “desarrollar planes de movilidad….”, “restringir el acceso de vehículos…”, “colaborar con las empresas locales para ayudarles a establecer planes de desplazamientos…”, “invertir en transportes públicos para que sean de calidad, frecuentes, puntual, seguro, económico…”, “garantizar que peatones y ciclistas puedan moverse con seguridad…”etc, etc. Pero con letra aún más miserable dice:
“Condiciones de Participación (de las autoridades, claro) en la Semana de movilidad europea”: IMPLEMENTAR AL MENOS UNA MEDIDA PERMANENTE QUE CONTRIBUYA AL CAMBIO DE VEHÍCULO PRIVADO HACIA MEDIOS MAS RESPETUOSOS CON EL MEDIO AMBIENTE” y una de estas medidas al menos será la redistribución del espacio vial para transportes públicos, peatones y bicicletas y “animar, educar, en hacer un uso compartido del coche…” (¿Por qué no premiar en los lugares de trabajo a aquellos que compartan su coche con varios más al comienzo y final de jornada? ¿Cuántas veces lo sugerimos?)
Después de lo hablado y clamado en los desiertos municipales a propósito de Catamarán público y su acceso privado, precios…; .sobre bicis, los amarres, la educación bicicletera cuasi inexistente en los centros educativos y su peligroso carril más usado; de los transportes públicos interurbanos y su cicatera frecuencia, comodidad y precios …después de todo este panorama …..¿Qué podemos celebrar? Por mucha voluntad de voluntarios que pusiéramos ¿quien hace un año más el paripé…, para decir que somos ciudad sostenible con el medio ambiente? Y de camino, cualquiera se pregunta ¿Y las autoridades lituanas o japonesas se parecerán a las roteñas? (¡Po estamos apañaos ¡)