Ampliación de la Autovía A-67 Santander-Torrelavega

Ecologistas en Acción ha presentado alegaciones, en la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental del Ministerio Ambiente al proyecto,: “Autovía A-67. Ampliación de Capacidad y Ramal de Continuidad. Tramo Santander-Torrelavega” solicitando su paralización, además de considerar que debería remitirse a las Leyes de Movilidad, y a un Plan Regional de Movilidad Sostenible.

Ampliacion A-67
Alegaciones al proyecto "Autovía A-67. Ampliación de Capacidad y Ramal de Continuidad. Tramo Santander-Torrelavega."

Los presupuestos generales del Estado siguen destinando ingentes cantidades de dinero a la construcción de infraestructuras de transporte viario, en detrimento de otros modos que favorezcan un modelo de movilidad más sostenible. Las soluciones a los graves problemas de movilidad que padece la ciudadanía no están en la construcción de más infraestructuras, sino en una mejor gestión de los actuales recursos territoriales y de transporte.

El proyecto de ampliación nace con el fin de descongestionar la actual A-67, pero, aunque en un primer momento se produzca una mejoría en la congestión del tráfico, servirá como efecto llamada a más usuarios del automóvil agravando el problema. Si realmente se hubiera querido descongestionar la A-67, se habría avanzado hacia políticas de potenciación del transporte colectivo.

En el caso que nos ocupa, y aprovechando la ampliación de capacidad de la A-67, se pretende realizar una nueva carretera entre el enlace de El Ramo (Mompía) de la A-67 y el enlace de Rucandial de la S-20, con una longitud en torno a 6 km. Este nuevo vial pretende únicamente poner en valor los nuevos desarrollos urbanísticos que se proyectan en Santander y Bezana. A esta carrera urbanizadora tampoco es ajeno Torrelavega, ya que el proyecto supone la conversión en urbanizable de una gran cantidad de suelo rústico, por lo que estaríamos ante otro embate recalificador.

Si queremos tener un transporte sostenible en Cantabria, en lugar de ampliar la autovía A-67, habría que priorizar inversiones ferroviarias en Cercanías para el eje Santander-Torrelavega-Los Corrales. Es necesario mejorar las Cercanías entre Santander y Los Corrales de Buelna, duplicando las vías y reubicando estaciones que den servicio a los nuevos desarrollos urbanos en Camargo, Guarnizo y Parbayón, o nuevos apeaderos que den también servicio a polígonos industriales (Tanos, Barros, Guarnizo)

Por otra parte, antes que ampliar la A-67 sería más interesante resolver el problema de congestión a la entrada a Torrelavega buscando un ramal nuevo de conexión con la carretera de Palencia y/o Bilbao.

La Propuesta alternativa de Ecologistas en Acción es la de no ampliación de la A-67 ya que la medida más eficaz sería ahorrarnos los miles de millones de euros previstos en el proyecto, dedicando estos fondos a la eficiencia y al ahorro energético. Por otra parte, más carreteras aumentan el tráfico privado, principal responsable del aumento de las emisiones de C02 y de la contaminación atmosférica.

Alternativamente se podrían aplicar un amplio abanico de medidas para conseguir una movilidad sostenible:

• Se debería frenar la construcción y ampliación de infraestructuras viarias de gran capacidad lo que permitiría el reequilibrio presupuestario y el ahorro inversor que revirtiera en mayor y mejor gasto social.

• La salud de la ciudadanía debería considerarse un criterio fundamental por encima de los intereses de los agentes que promueven este tipo de obras (constructoras, agentes de suelo, empresas de automoción).

• Deberían desarrollarse políticas de racionalización del desarrollo urbanístico. El actual modelo hiperurbanizado tiene graves consecuencias ambientales por lo que es necesario encauzar las directrices de actuación territorial cuanto antes fomentando otro modelo urbanístico que enlace más con las ciudades tradicionales, con cascos compactos y densos.

• Fomentar el Transporte Público Colectivo, no sólo destinando inversiones a su mejora, sino también con restricciones al uso del vehículo privado, que de forma continua obliga al mal funcionamiento del transporte público en superficie.

• Fomentar el transporte no motorizado: andar o pedalear pueden ser modos de desplazamiento para recorridos hasta 5 km que nos permita acercarnos a la estación de ferrocarril o al intercambiador de transportes desde nuestra residencia o para desplazamientos dentro del barrio.

Solo con medidas de este tipo se podrán solucionar los graves problemas de movilidad que tiene la región. La creación de más infraestructuras solo contribuirá a agravar los actuales problemas de desplazamiento. En este sentido, se debería garantizar, en el marco de un modelo territorial integrado, el acceso a un transporte público eficaz y cómodo, considerándolo un servicio básico de tanta importancia como puedan ser el suministro de agua o electricidad.