Propuesta de catalogación de las fanerógamas marinas de Canarias -especialmente los sebadales- como hábitats en peligro de desaparición.
La conservación de la biodiversidad se ha convertido en una prioridad de cara al futuro, incluso desde una perspectiva económica, en especial en regiones tan sensibles como Canarias. Es más, parece que va a ser una de los temas preferentes en las relaciones entre la Comunidad Autónoma y la Comisión Europea [1].
La conservación de los hábitats como mecanismo para el mantenimiento de la biodiversidad se ha impuesto en las últimas décadas como la vía más efectiva, al haber fracasado en buena medida los programas específicos de conservación de especies que no tenían en cuenta la conservación del hábitat en que se alojaban. Esto es, si cabe, más importante en el ámbito marino, con un nivel de complejidad aún mayor, y donde la situación en Canarias es aún más grave que en la terrestre, con una pérdida generalizada de biodiversidad que está muy lejos de simplemente frenarse.
Dentro de los hábitats marinos destacan por su importancia las praderas de fanerógamas, debido a la enorme productividad en biomasa y en oxígeno, a su gran biodiversidad, a la protección de la costa por erosión y por ser auténticos sumideros de CO2, y por tanto, muy importantes en la lucha contra el cambio climático. En Europa y el norte de África estas praderas están constituidas principalmente por cinco especies dominantes de estas plantas: Posidonia oceanica, Zostera marina, Cymodocea nodosa, Zostera noltii y Halophila decipiens [2]. Estas tres últimas están presentes en Canarias, pero Zostera noltii está en evidente peligro de extinción en el Archipiélago, ya que sólo se encuentra una pequeña población en Arrecife (Lanzarote), redescubierta tras creerse extinta [3]. Por su parte, Halophila decipiens es una especie de pequeña dimensión, que forma praderas muy laxas y localizadas [4].
Es sin duda la seba (Cymodocea nodosa) la que forma las praderas -denominadas sebadales- más importantes en Canarias para el mantenimiento de la salud del medio marino de las Islas. Es una especie distribuida solamente en el Mediterráneo y en la costa africana nororiental (sur de Portugal, Canarias, norte de Mauritania y centro de Senegal), pero localizada en puntos muy dispersos, siendo las poblaciones de Canarias de las más relevantes a nivel internacional. En el resto del Estado español se encuentra en áreas concretas desde Girona hasta Almería.
[1] Bruselas aprueba mañana una nueva forma de entenderse con Canarias. Noticia publicada en el periódico Diario de Avisos (21 de octubre de 2008).
[2] HÁBITAT ILUSTRACIONES: praderas de fanerógamas marinas. Oceana. (febrero de 2007).
[3] Reaparece un endemismo en La Marina de Arrecife. Noticia publicada en el periódico La Voz de Lanzarote (3 de abril de 2006).
[4] Las praderas de fanerógamas marinas en Canarias y su diversidad. Revista de Medio Ambiente, nº 21. Consejería de Medio Ambiente y Ordenación Territorial del Gobierno de Canarias (2001).