
Cuarenta activistas de Ecologistas en Acción han logrado bloquear el canal de acceso al puerto de Valencia, creando una barrera humana en el agua, con dos pancartas flotantes, y colocando una pancarta gigante con el lema “Menos para vivir mejor”.
Esta acción coincide con el décimo aniversario de Ecologistas en Acción y pretende denunciar públicamente el “desarrollo” de la ciudad de Valencia, marcada por proyectos como el irracional crecimiento urbanístico de la ciudad, las constantes ampliaciones del puerto comercial, las infraestructuras para la celebración de la Copa América, la construcción del circuito urbano de Formula 1 y la desaparición de la huerta. Todo ello ha convertido la ciudad en el máximo ejemplo de insostenibilidad.
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| Galería de fotos del bloqueo del Puerto de Valencia |
El crecimiento desaforado de la ciudad de Valencia, disparado en los últimos años, ha transformado de forma drástica la ciudad, debido muy especialmente a:
El modelo urbanístico que potencia el Ayuntamiento de Valencia, que conlleva graves impactos ambientales, como la desaparición de la huerta; la segregación social, ineficacia económica, y la destrucción de barrios como el Cabañal, de interés histórico y cultural.
La constante ampliación y nuevas infraestructuras del puerto de Valencia, tanto con fines comerciales como supuestos intereses deportivos como la Copa América de Vela, a costa de la destrucción del litoral y afectando gravemente a la playa de la Malvarrosa y a la Albufera de Valencia.
La construcción del circuito urbano de Formula 1, que ha causado una drástica transformación de la zona afectada, que ha supuesto un incomprensible dispendio de fondos públicos, y que se realizó sin el debate y la participación social necesaria.
Para Ecologistas en Acción, estas actuaciones están convirtiendo Valencia en una ciudad insostenible, donde sus habitantes ocupan un papel secundario. Para esta organización, resulta imprescindible la regeneración de la ciudad, minimizando su crecimiento, apostando por una ciudad compacta donde primen la defensa del medio ambiente y las necesidades reales de sus habitantes y su calidad de vida, respetando en todo caso la idiosincrasia de los barrios y poblaciones actuales.